|

El trencito de Parque Avellaneda volvió al ruedo

Luego de nueve años fuera de circulación, el “Expreso Alegría” retomó su histórico recorrido los días sábados. La Ciudad se hará cargo de operarlo mientras que los trabajos de mantenimiento y reparación correrá por cuenta de la empresa Autopistas Urbanas. Integrantes de la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque celebraron la decisión pero mostraron preocupación por la contraprestación hacia AUSA.Desde septiembre, los vecinos de Parque Avellaneda recuperaron uno de sus símbolos más queridos: el Expreso Alegría. “Hoy padres e hijos comparten un paseo por el tiempo en su recorrido, vinculando la forma de entretenimiento entre dos generaciones” aseguró el subsecretario de Mantenimiento del Espacio Público, Rodrigo Silvosa, al reinaugurarlo.

El famoso trencito los días sábados, de 11 a 13 y de 14 a 17 y realiza varios viajes con una capacidad para 50 personas cada uno. Da una vuelta de 1600 metros alrededor del parque a unos 6 kilómetros por hora en un recorrido que dura aproximadamente 15 minutos, durante el cual se pueden descubrir los sitios más emblemáticos del parque como la casona de la familia Olivera, el Jardín de la Meditación, el vivero o la calesita.

Los trabajos de reparación y puesta en valor del Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, mientras que el mantenimiento y operación del tren se realizarán gracias a la colaboración de la empresa Autopistas Urbanas S.A. (AUSA). Fabio Oliva, integrante de la Mesa de Trabajo y Consenso del Parque se mostró satisfecho con la decisión que sea el propio gobierno porteño quien se haga cargo del tren aunque planteó la necesidad de que la Mesa tenga injerencia en las decisiones. “Que el tren no se haya privatizado es un punto de avance importante” aseguró en los micrófonos de FM Frecuencia Zero. A su vez puso reparos respecto al papel de Autopistas Urbanas, ya que parte del mantenimiento se pretende financiar a través de AUSA, en el marco de un sistema de padrinazgo. “¿Cual va a ser la contraprestación? Cartelería y propaganda de AUSA” se preguntó Oliva, quien recordó la deuda ambiental que la empresa tiene con los vecinos del barrio. “AUSA tiene una deuda ambiental muy importante con todo el parque y con el barrio porque es el unico espacio de la Ciudad donde la autopista pasa a cota cero, pero ese ahorro fue para los que inviertieron, ya que los vecinos perdieron 10 hectáreas y se partió el barrio en dos, por lo tanto tienen que resarcirse de alguna manera. Por eso nos alegra que AUSA empiece a cubrir esa deuda” aclaró.

 

Un poco de historia

En 1909, Clemente Onelli, por entonces director del Jardín Zoológico Municipal de Buenos Aires, puso en marcha el trencito que recorría 1 kilómetro dentro del Zoo. El tren se transformó de inmediato en una de las atracciones del jardín, al punto que se incorporó a los festejos por el centenario de la independencia nacional un año después. En esta oportunidad subieron al tren personalidades de la época como la Infanta Isabel, Clemenceau y Vicente Blasco Ibañez, un reconocido periodista y escritor español.

El traslado del tren hacia Parque Avellaneda se hizo en 1929 por decisión del intendente José Luis Cantilo. En 1936 se inauguró de manera oficial y se lo llamó Expreso Alegría. Su primer maquinista fue Ciro Fantoni, nacido en Italia. En 1950, con el auge del ferrocarril y el avance industrial, se agregaron dos locomotoras diésel de origen británico construidas por la casa Ruston & Hornsby. Fue la época en la que el trencito gozó de mayor popularidad y productividad. En 1998, se decidió suspender el funcionamiento debido al deficiente estado de conservación, que representaba un peligro para la seguridad de las personas.

En el año 2000 se logró recuperar el Expreso Alegría por unos meses pero volvió a suspenderse por fallas. En 2006 se produjo la segunda vuelta inaugural; sin embargo, las obras ejecutadas fueron insuficientes para atenuar el efecto de las lluvias y el desnivel del terreno.

En febrero de 2014, la Subsecretaría de Mantenimiento del Espacio Público empezó las obras para recuperar el histórico trencito, que incluyeron el diseño y construcción de las ruedas, los ejes, los resortes, los portacojinetes, los rulemanes, los bujes y los marcos de hierro.

Se hicieron también diferentes trabajos en el circuito, que incluyeron los acondicionamientos de la estación Onelli y se trabajó, además, en el circuito de recorrida con la incorporación de nueva señalética y cartelería y la instalación de rejas de seguridad en el Jardín de la Meditación, además de la limpieza de las vías.

Ahora, tras nueve años de espera, los vecinos del barrio y de la Ciudad vuelven a emocionarse y a festejar. Como expresan desde el Ministerio de Ambiente: “Con la vuelta al funcionamiento, el Expreso Alegría se vuelve a unir a las actividades diarias del parque, como las visitas guiadas que se realizan los martes y sábados de la casona de los Olivera”. Ahora solo resta celebrar y viajar.