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La Ciudad aprobó la boleta electrónica y ya hay debate

Luego que el Tribunal Superior de Justicia avalara la utilización de la Boleta Única Electrónica, Pablo Olivera da Silva, de la Red Ser Fiscal, Beatriz Busaniche, de Fundación Vía Libre y Javier DerDerian, especialista en informática argumentan los pros y contras del nuevo sistema de votación que implementará la Ciudad a partir del 5 de julio.

Uno de los ejes de la conversación, que tuvo lugar en el programa Código de Barras (FM Frecuencia Zero 92.5) apuntó a aclarar, si esas máquinas que emitirán el sufragio el próximo 5 de julio son computadoras o, por el contrario, se trata simplemente de impresoras que se limitarán a expedir el voto.

Al respecto, Javier Der Derian, especialista en informática, argumentó que cualquiera que tenga conocimiento técnico puede darse cuenta que estos equipamientos no pueden considerarse sólo como una máquina que imprime, sino más bien como computadoras ya que están configuradas bajo un sistema operativo y hasta poseen conexión a Internet.

Por su parte, Beatriz Busaniche, quien viene trabajando desde hace tiempo en Fundación Vía Libre para concientizar al ciudadano lo que implica llevar adelante el voto electrónico, explicó que este equipamiento que, se asemeja a una computadora, está diseñado para que procese información y además sirva de conteo. Por lo tanto, si en una máquina hay una falla o existe algún otro inconveniente, la integridad y transparencia que merece el acto electoral puede verse dañada.

Sobre este punto, Pablo Olivera da SilvaCoordinador de la Red Ser Fiscal, agregó que para implementar un sistema de voto distinto, la variable confianza tiene que ser fundamental, y si ésto no sucede antes de las próximas elecciones, podemos llegar a tener un problema serio. Por eso, desde la Red Ser Fiscal, se trabaja para dar apoyo y sugerir a los partidos políticos un curso de acción, evaluando asimismo los puntos flojos sobre los que la fiscalización tendrá que prestar más atención, como por ejemplo que se revise la boleta ya que muchos no lo hacen.

Cabe destacar que si bien los invitados concordaron en que hay que avanzar hacia el cambio y la modernización, dejaron en claro que no hay que confiar tanto en la tecnología y menos aplicada a un sistema electoral ya que éste debe tener controles cruzados porque no debe haber ninguna instancia de confianza ciega en ninguna de las partes del sistema.

Por otra parte, la Ley electoral que avala este nuevo sistema de votación, cuando refiere a la incorporación de la tecnología explicita que su implementación debe ser aprobada en la Legislatura con mayorías especiales y ésto nunca ocurrió. Además, hay un montón de otras cuestiones que no se están cumpliendo ya  que el sistema no presenta las garantías mínimas que se deben tener para votar y fiscalizar.

Finalmente, se concluyó que todos estos factores  y muchos más, influirán en un proceso de votación, donde la participación ciudadana, la integridad y el secreto del sufragio, elementos esenciales para que todo acto electoral esté garantizado, se puedan ver comprometidos.