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La justicia empetrolada

Seis trabajadores petroleros de la ciudad de Las Heras, en la provincia de Santa cruz, pueden ser condenados a prisión perpetua por participar de una movilización en 2006. Ellos y sus familias junto a docentes y vecinos de su ciudad, Pico Truncado y Caleta Olivia se organizan por la absolución. Se preparan cortes y paros en todo el país para el día de la sentencia.

Seis trabajadores petroleros de la ciudad de Las Heras, en la provincia de Santa cruz,  pueden ser condenados a prisión perpetua por participar de una movilización en 2006. Ellos y sus familias junto a docentes y vecinos de su ciudad, Pico Truncado y Caleta Olivia se organizan por la absolución. Se preparan cortes y paros en todo el país para el día de la sentencia.

La campaña que están desplegando los familiares y compañeros de los 12 trabajadores procesados empieza a sentirse en Las Heras, una ciudad en la que dicen que, desde hace años, se encuentran atemorizados por la presencia permanente de la gendarmería.

El 20 de noviembre se realizaron las elecciones del sindicato de los petroleros. En medio del viento revuelto de tierra que caracteriza a la zona, y también con un poco de lluvia, los familiares se acercaron entregarles una carta a los trabajadores que llagaron a votar y conversaron con ellos. La indignación fue la primera respuesta, “todos ellos nos decían que no se puede permitir que se condene a los trabajadores a cadena perpetua por luchar, insistían en que `hay que pararles la mano porque si no después tampoco nosotros vamos a poder salir a reclamar por nuestros derechos´”, advierte el informe realizado por la Comisión de Familiares, y agrega “se notaba, querían saber, preguntaban. Algunos no se animaban, escuchaban de lejos y asentían con la cabeza”

Los informes que llegan desde el sur transmiten toda la bronca contenida por parte de las personas que vivieron una suerte de estado de sitio permanente en la ciudad que habitan, pero también vislumbra entusiasmo y una energía que parece mover fibras que hasta el momento no lo hacían.

El impuesto a las ganancias y el pase a convenio petrolero de los tercerizados son temas que aún afectan a los trabajadores y los reclamos continúan. En ese sentido, en los lugares de trabajo, se empieza a discutir la necesidad de un paro para el día de la sentencia.

Una ciudad Procesada

“El viento, el problema es el viento” suelen decir cada una de los habitantes de Las Heras cuando hablan del clima. Pocas personas hubiesen elegido este destino para residir si algunos investigadores no descubrían allí la presencia de petróleo. Este pueblo, ubicado en el norte de la provincia de Santa Cruz, nació como un campamento petrolero y con el tiempo se fue asentando. Hoy cuenta con 15 mil habitantes. Rosa Rasuri es uno de ellos, abogada, tucumana de origen, llegó al sur en 2010 y dice que no se va más, que hay muchas causas que defender.

 Rosa lo defiende a Ramón Cortez, uno de los trabajadores a los que el fiscal pretende condenar a prisión perpetua. “Los vecinos están organizando marchas, hay un cambio porque se dan cuenta que no hay pruebas, por eso hay 2 trabajadores que estuvieron detenidos y luego fueron absueltos” alerta Rosa

Rosa cuenta que Las Heras es la ciudad con más procesados del país. Además de los petroleros, docentes y municipales que participaron de actividades gremiales llevan sobre sus espaldas varias causas judiciales. La abogada parece ser el próximo objetivo, “ahora me inventaron una causa a mi bajo la figura de coacción agravada, que no es excarcelable, esto lo hacen porque defiendo a los trabajadores” cuenta Rosa.

Las mujeres

“Con un juicio armado con pruebas falsas, con testimonios arrancados bajo tortura, los jueces y fiscales de las petroleras quieren condenar a nuestros compañeros, porque quieren darles un escarmiento a los trabajadores” narra una parte de la carta que, el 22 de noviembre, escribió un grupo de mujeres trabajadoras, esposas, cuñadas, hijas y hermanas de los procesados de Las Heras, “nosotras y nuestros hijos hemos sufrido persecución, y las peores de las humillaciones cuando íbamos a visitar a nuestros compañeros a la cárcel”

El jueves 12 de diciembre, en Caleta Olivia, el tribunal dictara sentencia a los doce procesado, el fiscal solicitó prisión perpetua para seis de ellos en la causa donde los trabajadores denuncian que está todo armado, sin pruebas, y se los acusa por la muerte de un policía en una pueblada.  Seis de los acusados estuvieron presos durante tres años y medio, y advirtieron que sufrieron torturas en los penales donde estaban detenidos.

Un derrame de repudio

Mientras tanto, el reclamo de la absolución crece. “Traigan a Candia represor, para que vea, que Las Heras no cambia de idea, pelea, pelea por la absolución” se escuchaba en la casa del fiscal de la causa durante la marcha que se realizó el 23 de noviembre. El Dr. Ariel Candia y su señora, bajaron las cortinas de su casa. Luego, en la avenida principal de Las Heras, los manifestantes observaron la presencia del policía Angulo, acusado por realizar torturas a los detenidos. El oficial se refugió dentro del Casino. La jornada culminó con un acto festival en la plaza principal.

A partir de 8 de diciembre la plaza General San Martín de Las Heras será testigo de una “Carpa blanca” en defensa de los trabajadores. El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia enviará las firmas recolectadas a los tribunales de Caleta Olivia y a la Cámara de Rio Gallegos.

Estas propuesta trascienden las fronteras de Santa Cruz, el 2 de diciembre la firmas serán entregadas a la Secretaría de Derechos Humanos, algunas organizaciones sindicales están discutiendo la posibilidad de hacer un paro el día de la sentencia, entre ellas la Comisión Interna de Paty, y las seccionales de ATE Lomas de Zamora y Almirante Brown. Ese mismo día a las 7 hs., el Comité por la absolución de los trabajadores de Las Heras realizará un corte de calles céntricas en la Capital Federal.

“Esperanza y sufrimiento, ese es el estado de los petroleros en este momento”, relata Rosa Rasuri. Una ciudad patagónica se conmueve cada día un poco más a la espera de la sentencia el 12 de diciembre.

Entrevista a Rosa Rasuri