Vecinos de Balvanera y San Cristóbal impulsan un espacio de trabajo dentro del Consejo Consultivo de la Comuna 3 para relevar, proteger y poner en valor el patrimonio arquitectónico y cultural de los barrios. Fabiana Puente explicó los principales temas abordados en el segundo encuentro y las próximas acciones.
La defensa del patrimonio barrial volvió a ocupar un lugar central en la agenda comunitaria de la Comuna 3. Vecinos de Balvanera y San Cristóbal avanzan en la conformación de un grupo de trabajo dentro del Consejo Consultivo destinado específicamente a identificar, preservar y poner en valor aquellos espacios, edificios, sitios y expresiones culturales que forman parte de la identidad de los barrios.
Fabiana Puente, integrante de la Mesa Promotora del Consejo Consultivo, explicó en diálogo con Abran Paso que la iniciativa surgió a partir de una necesidad planteada por vecinos que ya venían participando de las instancias comunitarias y que consideraban necesario contar con un ámbito específico para abordar las cuestiones patrimoniales.
La propuesta tuvo un primer encuentro y luego avanzó hacia una segunda reunión, realizada en el Centro Cultural JJ, donde se comenzaron a precisar algunas de las líneas de trabajo. El objetivo no es reemplazar a las organizaciones que ya trabajan sobre patrimonio, sino sumar una instancia de articulación y relevamiento desde la mirada vecinal.
¿Qué entienden por patrimonio barrial?
Uno de los puntos centrales de la discusión fue precisamente definir qué se entiende por patrimonio. Para el grupo, no se trata solamente de edificios oficialmente catalogados por organismos de la Ciudad o de la Nación.
La mirada propuesta es más amplia: patrimonio es aquello que forma parte de la identidad del barrio.
“Nos vamos a dedicar más al patrimonio barrial”, explicó Puente, quien señaló que existen distintos niveles de protección patrimonial, pero que el trabajo del Consejo Consultivo busca concentrarse particularmente en aquello que tiene valor para las comunidades de Balvanera y San Cristóbal.
Esta concepción abre una discusión relevante frente a las transformaciones urbanas que atraviesan ambos barrios. Una casa antigua, una esquina, un sitio relacionado con la historia política o cultural, un espacio ferroviario o incluso un recorrido vinculado con la memoria del barrio pueden adquirir valor patrimonial aunque no necesariamente formen parte de los catálogos oficiales.
Puente remarcó que muchas veces existe una diferencia entre aquello que es considerado patrimonio desde ámbitos especializados y aquello que los vecinos consideran necesario conservar.
La preocupación por las obras de la Plaza de San Cristóbal
Uno de los temas que concentró la atención del segundo encuentro fue la ejecución de las obras de la Plaza de San Cristóbal, también conocida como Plaza de los Tranvías.
La preocupación vecinal tiene dos dimensiones. Por un lado, el tratamiento de materiales potencialmente peligrosos vinculados con las antiguas instalaciones ferroviarias. Por otro, la posible existencia de restos arqueológicos relacionados con la historia del lugar.
Según explicó Puente, durante el encuentro se planteó específicamente la necesidad de que el desmantelamiento de las estructuras ferroviarias contemple un tratamiento adecuado de materiales como el amianto, debido a los riesgos que podría implicar su dispersión.
También se puso sobre la mesa qué destino deberían tener aquellos elementos que pudieran conservar valor histórico o arqueológico. En lugar de considerar el patrimonio como un obstáculo para la obra, los vecinos plantean incorporarlo al proyecto y convertirlo en parte de la nueva plaza.
A partir de esas inquietudes se generó un expediente electrónico dirigido a la Dirección de Patrimonio y a Regeneración Urbana. La documentación todavía se encuentra en trámite y los vecinos esperan contar con una respuesta oficial.
Una plaza que también cuente la historia de San Cristóbal
La propuesta vecinal no se limita a pedir controles durante las obras. También plantea que el futuro espacio público tenga una relación directa con la historia del barrio.
Por eso, una de las ideas es que la plaza sea identificada con el nombre de San Cristóbal y que su diseño y contenido permitan recuperar parte de la memoria del lugar.
La intención es que aquellos elementos ferroviarios o arqueológicos que puedan ser preservados no sean simplemente retirados, sino que eventualmente puedan integrarse a una propuesta que ayude a explicar la historia del barrio.
Un mapeo patrimonial para Balvanera y San Cristóbal
Otra de las iniciativas que impulsa el grupo es la creación de un mapeo patrimonial de la Comuna 3.
Para comenzar ese trabajo cuentan con información de la Dirección de Patrimonio sobre los inmuebles que ya fueron considerados patrimoniales. El objetivo es cruzar esa información con las propuestas y conocimientos de los vecinos y organizaciones comunitarias.
Pero el relevamiento pretende ir más allá de los edificios catalogados.
También se buscará identificar sitios de interés histórico y cultural, circuitos y lugares que forman parte de la memoria colectiva, además de recibir propuestas para incorporar nuevos puntos al mapa.
Puente recordó, por ejemplo, el caso de un inmueble relacionado con Ernestina Gómez Miranda, referente de la defensa de los derechos de las mujeres. Aunque el lugar cuenta con reconocimiento, la ausencia de una identificación visible hace que buena parte de los vecinos desconozca su importancia histórica.
Circuitos culturales y memoria barrial
El proyecto también contempla la posibilidad de construir recorridos patrimoniales y culturales.
La experiencia no es nueva para algunos de los integrantes del grupo. Puente recordó actividades realizadas años atrás en Balvanera y San Cristóbal y destacó que actualmente existen cada vez más iniciativas de este tipo.
La idea ahora es reunir información que se encuentra dispersa y facilitar su acceso, sin quitar protagonismo a las organizaciones que ya desarrollan actividades relacionadas con la historia y la cultura de los barrios.
Entre las propuestas mencionadas aparece incluso la posibilidad de desarrollar un circuito vinculado con la historia del rock en la Comuna 3, además de otros recorridos culturales que puedan surgir de las organizaciones y vecinos.
La Casa Mario Boratto y otros espacios en discusión
La Casa Mario Boratto, ubicada frente a la Plaza Martín Fierro, también apareció entre los temas abordados.
Vecinos vinculados con el inmueble se acercaron para analizar la posibilidad de avanzar con algún mecanismo de reconocimiento patrimonial. Desde el grupo plantean la necesidad de conversar con los propietarios y explicar claramente qué implica una eventual declaración patrimonial, para evitar falsas expectativas respecto de beneficios o subsidios.
También se analizarán otras iniciativas impulsadas por organizaciones comunitarias de la ciudad, entre ellas la propuesta denominada “No nos rompan las esquinas”, que podría adaptarse a las características de los barrios de la Comuna 3.
Patrimonio y presupuesto comunal
La discusión patrimonial también desemboca en una cuestión concreta: los recursos disponibles para las comunas.
El grupo incluyó en su agenda el presupuesto y el control comunal, entendiendo que muchas de las iniciativas vinculadas con la preservación, señalización, recuperación o puesta en valor de espacios requieren recursos.
“Siempre necesitamos para todos estos delirios que tenemos algo de presupuesto”, resumió Puente al explicar la importancia de discutir el funcionamiento y los recursos de las comunas.
Una propuesta que busca replicarse en otras comunas
Para Puente, uno de los aspectos más importantes de la experiencia es que el Consejo Consultivo de la Comuna 3 pueda contar con un ámbito específico para discutir patrimonio.
La integrante de la Mesa Promotora señaló que, según su experiencia, no conoce otro Consejo Consultivo que tenga un espacio dedicado específicamente a esta temática y planteó que sería deseable que otras comunas puedan desarrollar iniciativas similares.
El desafío será transformar el relevamiento y las discusiones en acciones concretas: proteger inmuebles, identificar sitios históricos, preservar elementos arqueológicos, generar recorridos y fortalecer la memoria colectiva.
En barrios sometidos a una fuerte presión inmobiliaria y a permanentes transformaciones urbanas, la discusión sobre qué se conserva, qué se destruye y qué historia se quiere transmitir también forma parte del debate sobre el modelo de ciudad.
Próximos pasos
El grupo de trabajo prevé continuar con reuniones para avanzar sobre las distintas propuestas y realizar una instancia virtual antes de la próxima Asamblea del Consejo Consultivo de la Comuna 3, prevista para el 28 de agosto.
El objetivo es seguir construyendo un espacio en el que los vecinos puedan aportar información y propuestas para que el patrimonio de Balvanera y San Cristóbal no quede reducido a una lista de edificios catalogados, sino que pueda ser entendido como una parte viva de la identidad comunitaria.














