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Vecinos se reunieron con inspectores por un predio de Balvanera

Integrantes del Consejo Consultivo Comunal 3 se hicieron presentes en la parcela de Ayacucho y Perón, en donde funcionarios de la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad planificaban  hacer una recorrida. Allí les contaron sus preocupaciones sobre el futuro del lugar y el impacto al medio ambiente que podría provocar. Por Ximena González

En Ayacucho y Teniente General Juan Domingo Perón (Balvanera, Comuna 3) hay un terreno que supo ser una estación de servicio. El Consejo Consultivo Comunal pide que se utilice como un espacio verde, pero les preocupa el movimiento de trabajadores que vieron en la explanada, aunque por normativa no puede ser utilizado hasta dentro de unos años. Eso, junto con testimonios que declaran haber sentido olor a gasolina y fotografías donde se ve humo y fuego, lo expusieron ante los representantes de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) que iban a examinarlo.

La entidad vecinal viene trabajando desde el año pasado el proyecto de hacer una plazoleta en ese sitio. En diciembre del 2021, este medio dialogó con Cristina Corzo, integrante del Consejo, quien comentó que la Presidenta de la Junta Comunal 3, Silvia Collin, les explicó que para hacer algo en esa área había que esperar 10 años por seguridad. Pero poco después, ellos observaron que había gente trabajando allí, movimiento de escombros y máquinas excavadoras, situación que los preocupaba por la posibilidad de que construyan más torres.

El martes 18 de enero, dos inspectores de la APRA fueron al terreno en virtud de una denuncia realizada por “olor a combustible y otros” proveniente de la explanada. Los agentes tuvieron que quedarse en la vereda ya que no tenían autorización para entrar, pero una de las asistentes puso a disposición su departamento, ubicado en frente del predio, y los invitó a subir para que pudieran observar desde allí las modificaciones que se hicieron en el lugar.

En el encuentro, les indicaron que por momentos sienten emanaciones de algún tipo de combustible, les mostraron las fotos que evidenciaban que hubo humo y distintos fuegos, y les contaron que es un espacio muy observado por los vecinos porque quieren convertirlo en una plaza. Por su parte, los funcionarios mencionaron que los incendios no son prueba de la existencia de gasoil porque podían haber sido provocados adrede por alguno de los habitantes de la zona, a la vez que informaron sobre el curso de la denuncia, los pasos administrativos y técnico-legales que corresponden aplicar a los Sitios Posiblemente Contaminados y los trámites requeridos por la normativa de Ciudad y Nación para este tipo de casos. 

Para hacer un edificio allí, la empresa debe hacer antes determinados estudios del suelo, en base a los cuales la APRA decide un plan de remediación (conjunto de operaciones que se realizan con el objetivo de recuperar la calidad del subsuelo contaminado). Luego de comenzar ese tratamiento, la compañía debe envíar informes periódicos y recién cuando los valores sean los establecidos, la Dirección General Evaluación Ambiental porteña y la Secretaría de Energía de la Nación pueden aprobar que se avance con la construcción.

Sin embargo, ni los vecinos ni los agentes están al tanto de la situación actual del trámite, aunque los inspectores apuntaron que, por la Ley 104 de Acceso a la Información Pública, puede solicitar que les digan la condición administrativa-ambiental en la que se encuentra el terreno. Según aseguraron los miembros del Consejo Consultivo, van a debatir esta posibilidad en la próxima reunión de la comisión de Espacio Público y Ambiente para elevarlo en la próxima asamblea. Asimismo, los funcionarios manifestaron que en la medida en que los ciudadanos hayan denunciado la emanación de los olores, y estos se mantengan, las obras van a quedar estancadas hasta tanto se certifique que no existe contaminación al entorno.