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Derrumbe en Palermo: Tragedia revela fallas en los mecanismo de control del Gobierno de la Ciudad

Dos trabajadores perdieron la vida, mientras la estructura colapsaba, generando también daños en la vivienda contigua. Por Martín Bustamante.

En una nueva tragedia que ha conmocionado al barrio de Palermo, el pasado viernes 1 de marzo se produjo un derrumbe en una obra en construcción ubicada en Costa Rica 5100. Este suceso, sumado al reciente derrumbe en Caballito el 8 de febrero, plantea serias dudas sobre la eficacia de los mecanismos de control implementados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA).

Según la información oficial, la obra en Palermo había sido inspeccionada por última vez el 22 de febrero y poseía todas las habilitaciones correspondientes. Sin embargo, vecinos del lugar habían presentado denuncias previas sobre cuestiones relacionadas con la fachada y la protección de áreas linderas. Esta tragedia no solo se cobró vidas sino que también dejó en evidencia los posibles fallos en los controles gubernamentales.

Responsabilidad de la Agencia Gubernamental de Control (AGC)

La Agencia Gubernamental de Control (AGC) tiene la responsabilidad de garantizar el cumplimiento de las normativas de seguridad para los trabajadores. Las víctimas, dos obreros de nacionalidad paraguaya de 55 y 69 años, se encontraban armando una losa cuando cedió el encofrado, el sistema de moldes que da forma al hormigón.

La gravedad y la frecuencia de estos eventos son motivo de alarma en una ciudad que ha priorizado el desarrollo inmobiliario sin los controles necesarios. La diputada de la Ciudad de Buenos Aires, María Bielli, ha presentado un pedido de informe en la Legislatura para esclarecer la situación. Entre las preguntas formuladas se encuentra la solicitud de expedientes de registro, información sobre la empresa constructora, el responsable de seguridad e higiene, y detalles sobre las inspecciones realizadas por la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFYCO).

Reacciones y Contexto Político

Este lamentable incidente en Palermo se suma al ocurrido en Caballito hace menos de un mes, donde una obra con irregularidades provocó la muerte de dos personas. La respuesta del Jefe de Gobierno, alentando a la Justicia a investigar, no aborda la problemática subyacente. La construcción desmedida, junto con la especulación inmobiliaria, está generando no solo daños en las viviendas preexistentes sino también pérdidas humanas.

Los vecinos de Palermo han expresado en repetidas ocasiones su preocupación por el avance de construcciones en zonas protegidas, a pesar del rechazo de la comunidad. La diputada Bielli busca respuestas concretas a través de su pedido de informe, cuestionando el proceso de habilitación de obras y la falta de controles efectivos.

La ciudad enfrenta una encrucijada donde el desarrollo inmobiliario debe equilibrarse con la seguridad y el bienestar de los habitantes. La trágica pérdida de vidas exige una revisión profunda de los mecanismos de control y la implementación de medidas más efectivas para garantizar la integridad de los trabajadores y la seguridad de las comunidades afectadas.