El Club Círculo Social y Deportivo del Once, ubicado en Moreno 2583, en pleno Balvanera, atraviesa una etapa de renovación. A casi seis décadas de su fundación como una institución dedicada al billar, el club amplía su propuesta con disciplinas como tenis de mesa, aikido, yoga y natación en aguas abiertas, además de mantener una intensa vida social que incluye encuentros recreativos, peñas y actividades comunitarias.
Su presidente, Adriano Paz, destacó que el objetivo es abrir las puertas a nuevas generaciones y garantizar la continuidad de una institución histórica del barrio.
Del billar a un club con múltiples actividades
«El club nació exclusivamente para el billar en 1966», recordó Paz durante la entrevista. Aunque la institución acaba de celebrar un nuevo aniversario de su creación, reconoció que la realidad del deporte cambió con el paso del tiempo.
«El billar viene en baja y por eso empezamos a incorporar otras actividades para que el club siga creciendo y tenga futuro», explicó.
La transformación comenzó hace algunos años con la llegada del tenis de mesa, una disciplina que rápidamente comenzó a sumar socios y especialmente jóvenes.
El proyecto nació por iniciativa de un socio cuyo hijo practicaba este deporte en otra institución. Con el tiempo, el espacio logró incorporar a entrenadores de primer nivel, entre ellos Lucas Ballona, múltiple campeón nacional y panamericano, cuya presencia atrajo a numerosos jugadores interesados en perfeccionarse.
Según explicaron desde el club, actualmente funcionan tanto clases grupales como entrenamientos individuales, consolidando al tenis de mesa como una de las actividades con mayor crecimiento dentro de la institución.
Un club que busca adaptarse a los nuevos tiempos
Además del tenis de mesa, el Círculo Social y Deportivo del Once continúa ampliando su oferta deportiva con propuestas como aikido, yoga y natación en aguas abiertas, buscando atraer públicos diversos y fortalecer su rol como espacio comunitario.
Paz explicó que sostener una institución deportiva implica importantes inversiones, especialmente en disciplinas como el billar.
«Las mesas y los materiales son los mismos que se utilizan en campeonatos mundiales. Todo es importado y tiene un costo muy alto», señaló.
A eso se suma una realidad que atraviesa a muchos clubes de barrio: buena parte de sus socios históricos son jubilados y las cuotas sociales buscan mantenerse accesibles para garantizar la participación.
Por ese motivo, la diversificación de actividades aparece como una estrategia para asegurar la sustentabilidad económica y social de la institución.
Más que deporte: un punto de encuentro para Balvanera
El club también funciona como un espacio de encuentro para la comunidad.
Durante todo el año organiza cumpleaños, peñas, reuniones de jubilados, campeonatos de truco, encuentros de juegos de mesa y diferentes actividades sociales que permiten aprovechar el salón de usos múltiples cuando no se desarrollan las prácticas deportivas.
«Con esas actividades recuperamos un poco la caja del club», explicó Paz, quien destacó que el objetivo es mantener abiertas las puertas de la institución prácticamente todo el año.
Las personas interesadas pueden acercarse directamente a la sede de Moreno 2583 o consultar las novedades y horarios de las distintas disciplinas a través de las redes sociales del club.
La historia del billar argentino también pasa por Balvanera
Durante la entrevista, Adriano Paz recordó el lugar que ocupó el billar argentino en la historia del deporte nacional.
Según explicó, el primer campeonato mundial obtenido por Argentina en cualquier disciplina deportiva fue precisamente en billar, una especialidad que durante décadas convirtió al país en una potencia internacional.
«Durante muchos años fue el deporte que más títulos mundiales le dio a la Argentina», recordó, aunque reconoció que desde la década de 1980 la disciplina comenzó un proceso de retroceso que redujo significativamente la cantidad de jugadores y clubes dedicados exclusivamente a esta actividad.
Lejos de resignarse, el Club Círculo Social y Deportivo del Once decidió apostar por la renovación. Mantener viva la tradición del billar mientras incorpora nuevas propuestas deportivas y culturales es hoy el desafío de una institución que busca seguir siendo parte de la vida cotidiana de Balvanera y de la Comuna 3, fortaleciendo el rol social que históricamente cumplieron los clubes de barrio como espacios de encuentro, formación y comunidad.















