En las últimas semanas, la Línea B del Subte ha sido el epicentro de una serie de denuncias por parte de los trabajadores y gremios, quienes alertan sobre el deterioro de las condiciones de higiene y seguridad en la red. Según los trabajadores, la situación se ha agravado por la proliferación de plagas de roedores, cucarachas, alacranes y, más preocupante aún, una infestación de sarna (Escabiosis), que ha afectado a varios empleados y genera un serio riesgo para los usuarios.
Este brote de sarna ha causado estragos entre los trabajadores, quienes deben afrontar no solo las complicaciones físicas de la enfermedad, sino también el tratamiento médico intensivo y las posibles secuelas tanto corporales como psicológicas. La escabiosis, una enfermedad altamente contagiosa, ha puesto en alerta a la comunidad del subte, ya que las condiciones insalubres en la línea podrían facilitar su propagación tanto entre el personal como entre los pasajeros que a diario utilizan el servicio.
El reclamo por medidas urgentes y la falta de respuesta
Ante la gravedad de la situación, los trabajadores han solicitado que se refuerce el personal de limpieza para llevar a cabo una fumigación profunda en los vagones, cabinas y espacios comunes. La falta de recursos humanos y materiales adecuados ha sido una constante preocupación para los gremios, quienes sostienen que la falta de medidas preventivas y el abandono del servicio de limpieza están favoreciendo la proliferación de plagas y poniendo en riesgo la salud de todos.
Además de las denuncias internas, la diputada de la Ciudad de Buenos Aires, Celeste Fierro, ha tomado cartas en el asunto y presentó un proyecto de resolución solicitando información detallada al Gobierno de la Ciudad sobre el mantenimiento, la limpieza y las medidas de control de plagas en la Línea B. Fierro exige que se remita documentación sobre las tareas realizadas en 2024, el presupuesto destinado a la limpieza y el control de plagas en los últimos tres años, y los planes específicos de fumigación y desinfección de las estaciones, vagones y talleres.
Las solicitudes de información incluyen:
- Un detalle sobre las tareas de mantenimiento y limpieza realizadas en la Línea B durante 2024, con la documentación que respalde las acciones llevadas a cabo.
- Un desglose del presupuesto anual destinado a estas tareas en los últimos tres años, especificando las funciones y el monto invertido cada año.
- Información sobre las acciones implementadas para el control de plagas, incluyendo la periodicidad de las fumigaciones y el estado de las instalaciones.
- Un informe detallado sobre las medidas adoptadas tras la aparición de casos de sarna entre los trabajadores y la posible propagación a los usuarios.
- Acciones tomadas para garantizar el acompañamiento de los trabajadores y usuarios infectados con escabiosis.
- El número de empleados asignados a tareas de limpieza, desinfección y mantenimiento de la línea durante los últimos tres años.
- Respuesta a la denuncia presentada por la AGTSyP sobre la presencia de vectores de enfermedades en la Línea B, con documentación que respalde las acciones emprendidas.
El impacto en los usuarios y la urgente necesidad de intervención
El impacto de esta situación va más allá del ámbito laboral, ya que los pasajeros de la Línea B también corren el riesgo de contagiarse y sufrir las consecuencias de las plagas y enfermedades. La falta de medidas adecuadas ha llevado a una creciente preocupación entre los usuarios, quienes exigen una respuesta inmediata de las autoridades del Gobierno de la Ciudad para garantizar condiciones de seguridad e higiene.
La Línea B, que conecta importantes barrios de la Ciudad de Buenos Aires, sigue siendo una de las más utilizadas por los habitantes de la capital, lo que hace aún más urgente la intervención de las autoridades para evitar que el brote de sarna se convierta en un problema aún mayor. La situación actual plantea la necesidad de un cambio en las políticas de mantenimiento y salud pública, ya que la falta de inversión y la desatención de las condiciones de trabajo y salud de los empleados afectan directamente a la calidad del servicio y a la seguridad de todos los usuarios.
En este contexto, la comunidad del subte espera que se tomen las medidas necesarias para poner fin a esta crisis sanitaria y que la información solicitada por la diputada Fierro permita esclarecer la situación y dar soluciones inmediatas. Mientras tanto, la preocupación por la salud de los trabajadores y de los miles de pasajeros continúa creciendo.















