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Avanza la urbanización de la Villa 20 de Lugano

El Instituto de Vivienda de la Ciudad presentó el proyecto de urbanización de la Villa 20 de Lugano, en el marco de un proceso de participación por parte de los vecinos, para que se cumpla la Ley 1770.

Faltan pocas horas para que el IVC responda a la devolución que hicieron los vecinos sobre la propuesta de urbanización para la Villa 20.

“La reunión puede llegar a ser tensa, hay punteros a los que nos les gusta que participemos en el proyecto” destaca Marcos Chinchilla, integrante de la mesa de trabajo creada en medio de la ocupación del terreno llamado “Barrio Papa Francisco”.

De todas formas, a Marcos se lo ve firme y tranquilo. Es que pese a las objeciones que le hicieron los vecinos a la propuesta del IVC, consideran que, en lo fundamental, el proyecto responde a las demandas que realizan desde hace años.

El primer gran logro que obtuvieron fue evitar la venta del terreno contiguo a la Villa. El proyecto de Ley denominado Plan Maestro para la Comuna 8 contemplaba la venta de esa tierra pública para emprendimientos privados, pero la presión de los vecinos logró el fraccionamiento del plan y el terreno en cuestión finalmente será parte de la urbanización, tal como lo contempla la Ley 1770 que fue aprobada en 2005 y desde entonces se espera su implementación.

Otra conquista consistió en desestimar la construcción de altas torres y en su lugar crear edificios de no más de tres pisos, tal como lo querían los habitantes de la zona.

Sólo restan algunos detalles sobre la ubicación de calles y otras cuestiones menores que serán evaluadas en las próximas semanas.

“Ellos quería implementar el Plan Ritondo que consistía en grandes torres para tapar la Villa. En octubre del año pasado el Gobiernos de la Ciudad lanzó un concurso en este sentido, pero se dio de baja. Eso provocó el enojo de la Sociedad Central de Arquitectos y publicaron una nota en Clarín con la versión de que se había suspendido la urbanización, cuando esto no era así” destacó Chinchilla.

Los vecinos se enfrentan a nuevos dilemas, la política del Gobierno de la Ciudad parece presentar reacomodamientos. Lo que antes estaba contrapuesto ahora se presenta como integrado y eso obligará a las organizaciones a adoptar nuevas tácticas. Ya no se venderá el terreno destinado a la urbanización, pero la venta de tierras públicas y la construcción de la Villa Olímpica aparecen como la condición necesaria para el financiamiento de las obras demandas por los vecinos. El debate toma el marco de nuevos parámetros.