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Cientos de vecinos rechazaron los convenios urbanísticos del Gobierno de la Ciudad

Los ciudadanos porteños desarrollaron sus argumentos durante la realización de la audiencia pública. Más allá de las manifestaciones, el Ejecutivo porteño avanza en su aprobación.

Los ciudadanos porteños desarrollaron sus argumentos durante la realización de la audiencia pública. Más allá de las manifestaciones, el Ejecutivo porteño avanza en su aprobación.

El vecino Mario Leibel estuvo vinculado a distintos colectivos en Parque Chacabuco, Parque Centenario, Paternal, Almagro y Villa Crespo. En 2000 comenzó a reunirse con gente de “Salvemos el Barrio” en las Comuna 15 y 12. En este momento está en la Comuna 13 de Colegiales.

“Después de tantas descripciones de los que me anteceden, lo único que puedo ofrecer es

un comentario de espanto de ver cómo las autoridades que gobiernan en los sucesivos lustros hacen lo que quieren con el único objetivo económico lucrativo y no se dan cuenta que también ellos son padres, quizás abuelos y estamos sembrando poco espacio verde, cementando la ciudad, dando la espalda al río, queriendo hacer torres Agronomía, burlándose lo que era el barrio de casas bajas y chalets”, comenta.

También se refirió a los reclamos que llevan adelante: “Ante las quejas nuestras frente alguna obra que vemos ilegal, nos contestan después de la denuncia que lo tienen aprobado y yo miro el QR, utilizo una especie de lector de tipo pitágoras para ver y pruebo que exceden en dos pisos lo permitido. Total, después, una vez que sacan el encofrado, ningún juez lo va a demoler”.

Al mismo tiempo, expresó su desconfianza por la poca aplicación de las leyes de la Ciudad: “Cuesta hacer respetar la voluntad ciudadana en una ciudad que no cumple ni siquiera la Ley 1777 de Comunas”.

En tanto, Myriam Godoy, vecina de Almagro y miembro de una asamblea que reclamó una plaza en Pringles, se refirió a la importancia de la planificación urbana: “Si yo soy el Gobierno doy el permiso de construcción, pero tengo que pensar el panorama completo, ver si realmente hay alguien que va a habitar esas viviendas, si van a tener suficientes espacios verdes, escuelas públicas, hospitales y todo tipo de servicios que se necesiten”.

Luego ejemplificó con la experiencia de su barrio: “Acá, en la parte norte de Almagro fue donde primero vimos cómo nos quedamos sin tierra para tener un espacio verde y cómo se construían cantidad de edificios y se tiraban abajo las casas bajas, mientras perdíamos hasta el verde que había en las partes de atrás de los jardines”.