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Comité de crisis en la Comuna 7

Luego del asesinato de Brian Aguinaco en diciembre pasado, los vecinos de Flores se organizan para abordar los problemas vinculados a delitos en el barrio.

El Ministerio de Seguridad junto a la Junta Comunal 7 trabajan en un operativo de saturación que consiste en aumentar considerablemente la cantidad de efectivos policiales. Según el comunero de la Comuna 7, Alejandro Caracciolo, “la situación mejoró, pero el problema de la inseguridad no se corrige de un día para otro”

En la Comuna se esta trabajando en un Comité de crisis integrado por los Ministerios de Salud, Educación, Seguridad y Desarrollo Social a pedido de los comuneros. El objetivo es instalar un “Plan Medellin” que avance en el desarme a través de otras oportunidades para los jóvenes. “Existen grandes bolsones de marginalidad no sólo en las villas, también existen conventillos en la zona del tren. Por más que se aumente la cantidad de policías, sin igualdad de oportunidades esto no se va a solucionar” destacó Caracciolo.

Otra de las zonas de marginalidad en la Comuna son los talleres clandestinos. Según los datos revelados por el diputado nacional del PRO, Marcelo Sorgente, en base a las 150 denuncias anónimas recibidas hasta el momento, los barrios de Flores y Floresta encabezan en la Ciudad el foco de de esta actividad.

El legislador identificó que el 38% de los domicilios corresponden al barrio de Flores, 15% a Floresta, 11% Lugano, 10% Balvanera, con el 5% Centro y Caballito y el resto se dispersan en los diferentes barrios porteños.

El Comunero también se refirió al debate sobre la baja de la edad de imputabilidad, “Yo creo que las soluciones tienen que venir desde otro lugar, no creo que la edad varíe demasiado si alguien mata porque está delinquiendo. Hay que buscar más al que puso el arma en la mano del niño que al niño. Sino se aborda la cuestión del narcotráfico el tema no se va a solucionar”.

Según el integrante de la Junta Comunal 7, el problema es cómo se imparte justicia en Argentina, “El tema de la puerta giratoria es cierto. Estamos en una situación donde la imputabilidad no tiene nada que ver. Hay que mejorar las cárceles, no pueden ser escuelas de delito” afirmó.

El proyecto que establece la posibilidad de establecer una cárcel para menores tiene pocas chances de lograr un consenso necesario para que se convierta en ley. Ahora el Ejecutivo intentará ir contra los inmigrantes que cometen delitos; mientras tanto las estrategias a largo plazo sólo llegan desde los vecinos y continua ausentes en las agendas de los gobiernos.