Una intensa discusión sobre el funcionamiento institucional del espacio participativo se dio en el Consejo Consultivo Comunal 3, a partir de lo ocurrido en la asamblea del 13 de diciembre de 2024 y de la posterior aparición de un grupo de vecinos que se autoproclamó como una conducción alternativa del organismo.
Según consta en las actas de la reunión, aquella asamblea no pudo avanzar con los puntos previstos en el orden del día debido al debate que se generó durante la lectura de correos. En particular, se discutió un mensaje enviado por la Mesa Promotora a la Junta Comunal 3, en el que se advertían presuntas irregularidades en asambleas realizadas el 27 de septiembre, el 25 de octubre y el 22 de noviembre de 2024.
Durante esa instancia, un grupo de vecinos convocados por la organización “Buenos Vecinos” reclamó que la elección de una nueva Mesa Promotora se realizara en diciembre. Sin embargo, desde la coordinación de la asamblea se aclaró que el mandato de la Mesa Promotora vigente se extendía hasta el 12 de enero de 2025, por lo que aún restaba un mes para finalizar las funciones.
Además, se recordó que en ninguna de las asambleas previas del año —realizadas el 12 de julio, 23 de agosto, 11 de septiembre, 27 de septiembre, 25 de octubre y 22 de noviembre— se había presentado formalmente una moción para adelantar las elecciones.
Propuesta de elecciones en febrero
Desde el espacio de promotores se propuso realizar la elección en febrero, una modalidad que, según se explicó, se adoptó en los últimos años para favorecer la participación vecinal luego del receso de verano.
La propuesta se apoyaba en antecedentes de decisiones asamblearias del Consejo Consultivo tomadas en 2021, 2022, 2023 y 2024.
Durante la reunión también se dejó constancia de que varios de los vecinos que reclamaban elecciones en diciembre se encontraban en minoría respecto del total de participantes con derecho a voto dentro del espacio.
De acuerdo con los registros de la asamblea del 13 de diciembre, participaron 67 personas en total, de las cuales 65 eran vecinos y vecinas y dos correspondían a representantes institucionales: la gerencia de participación de la comuna y un veedor de la comisión de participación de la Legislatura porteña.
Un acta aprobada por mayoría
Tras la circulación del acta de esa reunión entre los participantes, solo siete vecinos realizaron objeciones generales, insistiendo en su desacuerdo con lo debatido.
Sin embargo, la mayoría de los participantes aprobó el documento sin modificaciones, por lo que quedó habilitado para su publicación.
El acta refleja que, al finalizar la asamblea, uno de los coordinadores confirmó que la elección de la nueva Mesa Promotora se realizaría en febrero, previa presentación del padrón y del mecanismo de votación.
Aparición de un espacio paralelo
El conflicto institucional se profundizó cuando un grupo de vecinos vinculados a la organización “Buenos Vecinos” se autoproclamó como “nuevo Consejo Consultivo de la Comuna 3”, designándose a sí mismos como una supuesta Mesa Directiva en reuniones realizadas en un domicilio particular y con un padrón que otros participantes señalaron como incompleto y desconocido.
Esta situación generó preocupación entre varios integrantes del consultivo, quienes consideraron que la iniciativa podría generar confusión entre los vecinos.
Una participante sostuvo durante el debate: “Para mí esa Mesa Promotora es ilegal. No fue reconocida por la Junta Comunal y tampoco utilizaron los canales oficiales”.
Otros vecinos remarcaron que el funcionamiento del consultivo se basa en procedimientos abiertos y consensuados en asamblea. “Todas las decisiones se discuten y se acuerdan colectivamente. No puede aparecer una estructura paralela sin explicar cómo se convocó, quién votó o cuál fue el padrón”, señaló uno de los participantes.
Participación, pluralidad y reglas comunes
A pesar de las críticas hacia la iniciativa paralela, varios vecinos plantearon que el espacio debe seguir siendo abierto a la participación.
Uno de los participantes expresó que no estaba de acuerdo con excluir a quienes impulsaron la estructura alternativa: “Quiero que se presenten todos. No quiero proscribir a nadie. Lo importante es que la participación se mantenga dentro de las reglas del Consejo Consultivo”.
En la misma línea, la coordinadora de la asamblea sostuvo que cualquier vecino que cumpla con los requisitos reglamentarios —acreditar identidad, domicilio en la comuna o representación de una organización y contar con las presencias necesarias en asambleas— puede postularse en las elecciones.
“Si quieren participar por los canales formales y respetando la institucionalidad del consultivo, pueden presentarse a la elección de promotores convocada para el 25 de febrero”, afirmó.
La defensa del espacio participativo
Durante el debate también se destacó el carácter horizontal del Consejo Consultivo.
“Este espacio no tiene presidencia ni jefatura. Somos vecinos de la comuna que trabajamos de manera ad honorem y buscamos ser un puente entre los habitantes del barrio y las autoridades”, señaló otro de los participantes.
En ese sentido, algunos integrantes remarcaron que el Consejo Consultivo logró avances importantes, como la realización de reuniones en sedes comunales y la elaboración de proyectos presentados ante la Legislatura porteña vinculados al desarrollo urbano de la comuna.
También se mencionó la necesidad de sostener el funcionamiento del espacio frente a lo que varios vecinos describieron como intentos de debilitar los mecanismos de participación ciudadana previstos en la Ley de Comunas de la Ciudad de Buenos Aires.
Confusión entre vecinos
El surgimiento del espacio paralelo generó también inquietudes entre participantes que señalaron la necesidad de aclarar públicamente la situación para evitar confusiones.
Algunos vecinos propusieron emitir un comunicado para informar que el grupo alternativo no representa al Consejo Consultivo.
Otros consideraron que, con el paso del tiempo y el reconocimiento institucional de la comuna, la situación terminará clarificándose.
Mientras tanto, el debate dejó en evidencia las tensiones internas dentro de un espacio que reúne a vecinos de Balvanera y San Cristóbal, y que constituye uno de los mecanismos de participación ciudadana previstos en la Comuna 3.
La discusión continuará en las próximas asambleas, en las que se espera avanzar con la elección de la nueva Mesa Promotora y retomar los temas pendientes del funcionamiento del espacio.












