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Diputados aprobó la nueva Ley de ART

La Cámara baja dió luz verde a la nueva Ley de Riesgos de Trabajo que entre sus principales cambios, plantea que el trabajador deberá optar entre cobrar la indemnización o recurrir a una instancia judicial.


Al igual que las AFJP, la Ley de Riesgos de Trabajo nació en los ’90 como una pata más del proceso flexibilizador y privatista ideado por Menem y Cavallo. La ley del gobierno menemista estableció que ante un accidente de trabajo el trabajador sólo pueda reclamar ante la ART. De esta forma, el negocio cerraba por todos lados: al ser las ART empresas contratadas por otras empresas para hacerse cargo de las enfermedades y accidentes laborales de los trabajadores, cuanto menos paguen por accidentes, más ganan.

En 2004, la Corte Suprema advirtió esto y al declarar que los montos pagados como indemnización eran violatorios de la Constitución, habilitó a que el trabajador también pueda hacerle juicio a la empresa a través del fuero laboral. Las empresas se quejaron entonces de que esta situación generaba “falta de previsibilidad”. Hoy festejan tranquilas: con la última reforma del gobierno nacional, o se inician los trámites vía ART o se elige la vía judicial.
Las reformas que impuso el gobierno
El día que la presidenta anunció las reformas a la ley de ART no lo hizo en un acto de trabajadores ni con las centrales sindicales que ella reconoce; lo presentó en un acto del Día de la Industria, con todos los empresarios aplaudiendo de pie. Veamos el motivo de su felicidad:
“La nueva ley termina con la industria del juicio” explicó Cristina Fernandez resaltando esta virtud de la nueva ley. En verdad, del millón de accidentes o siniestros laborales que se producen al año, solo se denuncian 20 mil y encima la mitad (10 mil) son por enfermedades que no están incluidas en el listado, por lo tanto, esos juicios van a seguir, porque se ratificó el listado. Por lo tanto, de cada cien trabajadores que tienen derecho a reclamar, reclama uno, y esto es porque el trabajadortampoco es libre para reclamar porque como generalmente sigue trabajando para su empleador, prefiere no entablar demanda.
Con la reforma aprobada con lo que se termina en verdad es con la llamada “doble vía”, es decir, con la posibilidad de reclamar tanto a la ART como a iniciar acciones legales a la empresa. Esto, como ya lo declaró la Corte Suprema en 2004, es inconstitucional. Porque si queda daño subsistente, siempre voy a poder ir a la Justicia a que me resarzan el daño que yo sufra como trabajador. Sin embargo las reformas aprobadas obligan a que los trabajadores elijamos: o aceptamos la miseria que paga la ART o iniciamos juicio. Ahora, en caso de eligir la via judicial, los conflictos en vez de desarrollarse en la justicia laboral van a hacerlo en la Justicia Civil, lo cual es un retroceso inmenso. Por qué? Porque en el derecho laboral se entiende que el trabajador y el empleador no están en la misma situación y por eso hay un montón de principios protectorios para el trabajador, incluso rigen los principios de gratuidad, para asegurarle el acceso a la Justicia. En el derecho civil son relaciones entre iguales…
El otro argumento fuerte planteado por la presidenta estuvo ligado a un aumento en las indemnizaciones que ahora deberán pagar las ART. Según ella, no haría falta la doble vía ya que ahora las ART va a tener que pagar más y en 15 días. Esto es totalmente imposible, porque en quince días ni está consolidada la lesión, ni se sabe si del daño es reversible, si no es reversible, cuánto es la incapacidad, si es temporaria, si es permanente. Y a su vez, habrá que ver cómo se terminan actualizando los aumentos, porque en un momento el gobierno propone que se discuta también en el Consejo del Salario. Sí, el mismo Consejo que fijo el salario mínimo en 2650 pesos…
Enfermedades.
Por otro lado, esta ‘ley corta’ sólo se ocupa de la “reparación de daños”, enmarcada dentro de la ART. Pero se “olvida” de la prevención de los siniestros laborales.

La Organización Internacional del Trabajo estableció que un 38% de los siniestros laborales son enfermedades profesionales. En nuestro país ese porcentaje se reduce al 3%. Milagro argentino? Claramente no. El porcentaje solo se explica viendo el listado de enfermedades de las ART, que no contempla la gran mayoría de las enfermedades profesionales que menciona la OIT. Sabés cuáles no aparecen? Varices, hernias, alergias, tendinitis, lumbalgias, para citar algunas. Esto está declarado también inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia y este proyecto insiste con el listado.

Por eso generó, esta iniciativa generó diferencias en diversos sectores. Se produjo una pelea pública de Moyano con Recalde, y hubo división en las propias filas kirchneristas.

Las ART son empresas financieras y bancarias que, dependiendo de la actividad, le cobran al empleador un promedio de $ 140 por cada trabajador.En Argentina, cerca de 8,2 millones de trabajadores están bajo las ART. Los números hablan solos: sólo en 2011, las ART recaudaron $ 12.700 millones. En los últimos 10 años facturaron $ 45.182 millones.El 46 por ciento de las acciones judiciales se inician por enfermedades que no están en la lista que cubre la ART, en particular hernias, lumbalgias y várices

POSTURA DE LAS CENTRALES
YASKY: “Creemos que ha sido una concesión al sector empresario y que tiene en este aspecto una actitud poco inteligente. “actitud poco inteligente?”, como quien hablas huguito, como laburante o como consejero del gobierno?
CGT BALCARCE. HéctorDaer consideró que “estamos de acuerdo con el proyecto de ley”.

Movilizaciones en contra
El mismo día en que los diputados aprobaron la reforma de ley de ART, miles de trabajadores nucleados en la CTA y la CGT se movilizaron al Congreso para repudiarla. En el caso de la CTA también respaldaron el proyecto presentando por dirigentes como Victor de Genaro que, entre otros puntos, plantea la derogación de las ART, que un ente público no estatal se haga cargo de todas las prestaciones, una amplia protección de todo tipo de trabajadores (los contratados, los que facturan, los trabajadores en negro), una definición muy amplia de accidentes y enfermedad laboral, acorde con la de la OIT y con la Organización Mundial de la Salud, la figura del delegado de prevención, que sería un delegado encargado de que se cumpla tanto la ley como las normas de higiene y seguridad en el trabajo y un seguro civil para el empleador, por los riesgos que no sean derivados del trabajo, sino justamente invocando a la reparación integral.