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El juez López Alfonsín realizará una inspección ocular en el nuevo Jardín de Catamarca 342

Foto de la publicación de No al Cierre del Jardín del Hospital Ramos Mejía.

Hoy a la mañana se desarrollará una inspección ocular a cargo del Dr. Marcelo López Alfonsín en la Escuela Inicial de la Plaza Manzana 66 (Moreno y Catamarca).

Se trata de una visita programada del juez, pero los padres tienen puestas muchas expectativas. En un comunicado del lunes pasado, habían adelantado la realización de la inspección: “Las Familias demandamos la inmediata reapertura del establecimiento original del Jardín en la calle Venezuela 3158, que el Ministerio de Educación espere la Resolución judicial post inspección del Juez López Alfonsín del día viernes 06/03, y el acondicionamiento en su totalidad de las instalaciones del edificio de Catamarca para que allí funcione un NUEVO Jardín, con más de 300 vacantes nuevas para el Nivel Inicial”.

Rechazo al traslado

El lunes 2 de marzo la comunidad educativa realizó un acto simbólico de inicio del ciclo lectivo frente al Jardín del Hospital Ramos Mejía, donde se repudió su mudanza a la Escuela de la Manzana 66. “El traslado es cierre”, sostuvieron, tal como hicieron en decenas de cortes callejeros, marchas y reuniones con autoridades porteñas.

Dos días más tarde, abrió la escuela de la Manzana 66 con las irregularidades conocidas. El colectivo de familias por el Jardín del Ramos emitió un comunicado en la previa de la apertura donde manifestaban: “Constatamos una infinidad de deficiencias funcionales y estructurales, falta de seguridad, inexistencia los servicios básicos de luz y gas; por lo que señalamos que el Ministerio de Educación pretende iniciar las clases de una escuela sin las mínimas condiciones que garanticen el Derecho a la Educación de nuestros hijos, exponiéndoles a riegos innecesarios”.

“Las Familias demandamos la inmediata reapertura del establecimiento original del Jardín en la calle Venezuela 3158, que el Ministerio de Educación espere la Resolución judicial post inspección del Juez López Alfonsín del día viernes 06/03, y el acondicionamiento en su totalidad de las instalaciones del edificio de Catamarca para que allí funcione un nuevo Jardín, con más de 300 vacantes nuevas para el Nivel Inicial”.

Existe un fuerte rechazo de padres y docentes por las condiciones del Jardín de Catamarca 342. Además de las deficiencias señaladas, sostienen que el establecimiento no puede exhibir final de obra, ni habilitación y tampoco conexión eléctrica de EDESUR (y su consiguiente habilitación de instalación) dado que se observa un equipo electrógeno en la puerta. El edificio presenta serias deficiencias de seguridad para niños de 45 días a 5 años, como las ventanas de todas las Salas, bajas, con marcos filosos y sin rejas de seguridad (solo un malla de cuerdas y muy mal amurada); tampoco se contará con el cerco perimetral hasta mitad de año.

Historia de una resistencia

Desde 2016, al menos, el Gobierno de la Ciudad estudia mudar el jardín del Ramos. Autoridades porteñas se lo habían transmitido a la comunidad educativa, según se desprenden de la reunión de noviembre del Consejo Consultivo Comunal 3 de ese año (Balvanera y San Cristóbal).

Fuentes porteñas aseguraban que era un riesgo para la salud de los menores asistir a clases en un establecimiento escolar dentro de un predio hospitalario. Al día de la fecha argumentan lo mismo.

En 2016 también se aprobó la Ley N° 5.800 que crea la actual plaza Manzana 66 de Jujuy, Belgrano, Catamarca y Moreno. Fue la consecuencia de la lucha de vecinos de Balvanera contra la construcción de un microestadio. Hubo reuniones para co-crear el diseño del espacio verde entre vecinos y autoridades del entonces Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte. Los ciudadanos pidieron, aparte de mucha vegetación y mobiliario urbano, una escuela inicial nueva para generar 300 vacantes, que luego terminaron siendo 500.

Más adelante, el Gobierno porteño empezó el proceso para trasladar el Jardín del Ramos Mejía. La situación fue resistida por la comunidad educativa. A fines de 2018 las autoridades plantearon el cierre del lactario para el año siguiente, pero fue restituido tras un amparo judicial en favor de las familias y docentes.

A fines del año pasado, el Gobierno porteño ingresó en la inscripción online la opción del Jardín del Ramos con la dirección de la escuela de la Manzana 66, que estaba todavía en obra. No figuraba más la de Venezuela 3158.

La comunidad educativa se volvió a poner alerta y por eso impulsó otro amparo que recayó en el juzgado del Dr. López Alfonsín, quien convocó a una audiencia pública entre partes el 18 de febrero.

Mientras el magistrado se expedía, las clases del Jardín del Ramos iban a iniciar el lunes 2 de marzo en Manzana 66. Sin embargo, se retrasaron dos días porque las obras no estaban listas. La semana anterior las familias hicieron una recorrida y observaron que las condiciones no estaban dadas.

Dada la medida cautelar donde el juez Marcelo López Alfonsín pide que se acondicione el inmueble de Venezuela 3158 y la inspección ocular que realizará hoy en el edificio de Catamarca 342, crece la ilusión de toda la comunidad educativa de que la Ciudad pueda contar con dos escuelas para niños y niñas de 45 días a 5 años de edad que son tan necesarias.