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Enojados con la protesta

La Legislatura votó un proyecto de resolución para repudiar una denuncia pública que realizó un grupo de docentes contra la ministra de Educación Soledad Acuña en la puerta del colegio al van sus hijos.

Docentes del Programa Primera Infancia y militantes del Movimiento Popular La dignidad desplegaron un pasacalles y repartieron volantes frente al Colegio donde la titular de la cartera educativa de la Ciudad, Soledad Acuña, lleva a sus hijos. El objetivo de la actividad fue visibilizar la situación de cinco docentes que pueden ser suspendidos por el plazo de tres a cinco meses por participar de una protesta en el Ministerio de Educación de la Ciudad.

Lejos de encontrar una instancia de diálogo para abordar el sumario administrativo iniciado contra los trabajadores de la educación, la respuesta de la Ministra fue denunciar a esta actividad como un escrache.

“Estoy convencida que hay límites que no deben pasarse y esos límites son precisamente no intimidar a familiares de los funcionarios, más teniendo en cuenta si son menores de edad, para que cambien las decisiones que toman en el ámbito público y en el marco de sus funciones” afirmó la funcionaria en una nota de opinión publicada en la edición de ayer del diario Página 12.

“La Argentina ha entrado en los últimos meses en una nueva etapa, en donde el autoritarismo, los escraches y la persecución le han dado paso al diálogo, al consenso y en el caso de que haya disenso, este se exprese en los ámbitos que corresponde, como la mesa de diálogo permanente que llevamos adelante con los representantes de los docentes de nuestra Ciudad” agregó Acuña en el mismo artículo.

La polémica llego al Parlamento porteño. Allí los legisladores Carmen Polledo, Francisco Quintana, Lía Rueda, Gabriel Sahonero (Pro) y Maximiliano Ferraro (CC-ARI) presentaron un proyecto para repudiar esta acción.

Los diputados del Frente Para la Victoria se abstuvieron y los del Frente de Izquierda votaron en contra. Esto provocó un discurso furioso por parte de la vicepresidenta de la Legislatura, Carmen Polledo, “cuando es (Carlos) Zannini sí, cuando es (Soledad) Acuña no. Fue una agresión violenta en la figura de una madre que lleva a su hijo al colegio” afirmó.

Los docentes no consideraron como un escrache la acción que llevaron adelante,

“sindicatos y todo tipo de organizaciones, hemos iniciado una campaña para visibilizar y revertir esta situación” afirmaron en un comunicado. Luego contaron que hicieron “movilizaciones y radios abiertas al Ministerio de Educación, a la dirección de sumarios y a diferentes dependencias con capacidad de resolver esta situación”

“Esta acción que genera tanto revuelo consistió en poner un pasacalles que decía ‘Soledad Acuña basta de sumarios’ y algunos compañeros que repartieron volantes contando por qué estábamos ahí. Para nosotros esto no es un escrache y menos algo que pueda considerarse violento” afirmó Patricio, uno de los docentes sumariados en diálogo con Abran Paso.

Concentrar la atención en las formas y no en las problemáticas planteadas no parece ser el camino para encontrar una salida al conflicto. Todo parece indicar que, más allá de las quejas, las acciones de los maestro continuaran en las próximas semanas.