Los ex manteros de Once reubicados en los galpones de Boulogne Sur Mer y Perón denuncian una situación dramática por la falta de ventas y reclaman una campaña publicitaria para difundir sus puestos.
“El Gobierno nos metió en este galpón diciendo que nos iba a hacer publicidad en carteles, en la radio, en el subte y en el tren. Pero pasó más de un año y no hay ventas. La gente no conoce este predio”, cuenta José a Abran Paso.
El testimonio pertenece a un ex mantero de Once, desalojado por la Policía de la Ciudad durante un operativo montado en una calurosa mañana de enero de 2017. Con la imposibilidad de vender en la calle José decidió registrarse en el censo porteño, hacer los cursos de emprendedores en la CAME, sacar un préstamo del banco y montar su puesto de gorras y camperas en un predio asignado por el Gobierno porteño y empezar a pagar el monotributo.
Lejos quedaron las imágenes de felicidad que se observaban en los videos difundidos por el Ejecutivo de la Ciudad y la Cámara Argentina de la Pequeña Empresa (CAME) cuando los vendedores ambulantes finalizaron el curso. Hoy, los ex manteros de Once están en una situación desesperante.
“La semana pasada hicimos un corte, pero no se acercó nadie y no hay ni una respuesta. Una fiscal mandó a que nos repriman, vinieron dos camiones de la Policía con cascos y palos, nos tiraron gases lacrimógenos. Es una situación terrible la que estamos pasando acá”, agrega José.
Uno de los hechos más evidentes que ilustra el estado de abandono de los galpones es que hace cinco días que están sin luz. Se rompió una de las fases, pero nadie se encargó de arreglarla y no hay respuesta por parte de los funcionarios.
“Yo confié en esto con todas las cosas lindas que nos dijo el Gobierno. La mayoría de mis compañeros sacaron un préstamo del banco y están endeudados. Están desesperados”, dice angustiado José.
“Lo único que queremos es que nos den la publicidad para poder trabajar, después estamos de acuerdo en pagar el monotributo u otra cosa que nos digan. Acá no gano nada, estoy endeudado. Hay gente que no tiene para comer”, reclama José.
Una de las cosas que más le llamó la atención es la poca cobertura mediática que tienen el reclamo que llevan adelante. Tal vez ese es el motivo por el cuál los funcionarios de la Ciudad eligen mirar para otro lado a la hora de atender esta problemática. Cómo no hay cobertura en los grandes medios de comunicación parece que no hay conflicto, pero los responsables del Poder Ejecutivo deberían saber que de no prevenir las cosas podrían llegar a niveles de riesgo para los vendedores y los vecinos.















