Abran Paso dialogó con María Rosa Olano, integrante de la Mesa Promotora del Consejo Consultivo de la Comuna 3. La dirigente barrial contó su visión sobre el presente y el futuro de Ley 1777.
Partiendo de su historia personal, María Rosa cuenta que decidió acercarse a la política en un momento muy especial para la Argentina. Corría el año 2008 y el país estaba estremecido por el conflicto entre las entidades agropecuarias y el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
En ese momento decidió sumarse a Carta Abierta, el espacio de referencia de diversos intelectuales, que desde un lugar muy crítico decidieron cuestionar la intervención de la mayoría de los medios de comunicación y de las entidades del campo que estaban llevando adelante la protesta contra el gobierno de ese momento
Allí tuvo la oportunidad de conocer a quien hoy es comunera de la Comuna 3, María Suárez. “Se acercó a invitarnos para que la gente de Carta Abierta participemos del Consejo Consultivo. Hicimos buena relación porque las dos somos trabajadoras sociales”, cuenta María Rosa, entre sorbo y sorbo de un café.
A partir de esa propuesta decidió comenzar a formar el Consejo Consultivo de la Comuna 3. Pero, la cosa no era para nada sencilla, “ningún partido político le daba bola al Consejo, ni los oficialistas, ni los opositores. No tomaron en consideración las posibilidades que tienen los Consejos Consultivos, si bien no son pagos, cualquier vecino puede objetar un montón de cosas; esto nunca fue dicho”, destaca.
Su convicción llegó a conceptos políticos muchos más profundos. Explica que “la idea de descentralización es algo que le cuesta mucho a nuestros políticos y nuestra historia, porque es muy fuerte el caudillismo”.
Según la referente, la descentralización permite que, cada Comuna vea cuáles son sus necesidades, tenga su propio presupuesto, y empiece a determinar qué cosas le parecen importantes. “No entra ni la salud, ni la educación, pero sí, todo lo que sea construcción. La idea de muchos es ir a una descentralización más aguda. Yo voy a trabajar para que se descentralice todo”, destaca.
Su firmeza invita a la reflexión sobre temáticas de fondo. La democracia, la política y la participación vecinal se ponen en cuestión en la concepción de descentralización.
Esta concepción determina una buena oportunidad para pensar cuáles son los mejores caminos para mejorar las condiciones de los barrios.














