La situación de calle es, sin duda, uno de los problemas sociales más complejos y dolorosos que enfrentamos en la ciudad de Buenos Aires. En la actualidad, la crisis económica que atraviesa el país ha profundizado aún más esta realidad, afectando a un número creciente de vecinos.
El 1 de noviembre, en la presentación del presupuesto para 2025, el Ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, Gabriel Mraida, reconoció un preocupante aumento en la cantidad de personas en situación de calle. Según el último relevamiento, realizado en abril de este año, la población en esta condición se ha duplicado en comparación con 2019.
Aunque Buenos Aires cuenta con dispositivos de atención y una red de ayuda para esta problemática, es evidente que cada vez más niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad e incluso familias completas viven en situación de calle. Este dato se refuerza al observar las cifras preliminares del Relevamiento de Personas en Situación de Calle (REPSIC) realizado por el Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad, que indica la existencia de al menos 4009 personas en esta situación, superando el conteo de 3511 del año anterior y reflejando un incremento significativo desde 2022.
Uno de los aspectos más complejos de la situación de calle es su relación con problemas de salud mental y consumo problemático. Muchas personas en situación de calle atraviesan, además, desafíos de salud mental que se intensificaron en el contexto post-pandemia. Lamentablemente, uno de los programas destinados a personas en situación de calle con problemas de salud mental y de consumo, el programa ASIC, sufrió una reducción del 40% de su personal en diciembre de 2023, impactando gravemente su capacidad de respuesta.
Ante este panorama, el ministro Mraida anunció la implementación de un nuevo programa denominado Postas Activas. Este espacio, que funcionará en distintos puntos de la ciudad, estará dedicado a brindar un espacio de escucha y atención a personas en situación de calle con problemáticas de consumo. Queda por saber varias preguntas sobre este programa: ¿qué modalidad de atención ofrecerá? ¿Quiénes serán los profesionales encargados? ¿Cuántas personas podrán asistir cada día?
Contar con información clara y accesible sobre las políticas públicas es esencial para mejorar el acceso de quienes lo necesitan y asegurar que estos programas alcancen su máximo potencial en beneficio de la comunidad.














