La diputada de la Ciudad de Buenos Aires presentó un proyecto de resolución para conocer cómo se fiscaliza el cumplimiento de las normas que regulan el lavado de aceras. El pedido incluye información sobre inspecciones, infracciones, sanciones y campañas de concientización entre 2022 y 2026.
La diputada de la Ciudad de Buenos Aires Graciana Peñafort presentó un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo porteño informe cómo se está fiscalizando el cumplimiento de la normativa que regula el lavado de veredas y el uso responsable del agua en la vía pública.
La iniciativa busca conocer qué organismos tienen actualmente a su cargo los controles, cuántos agentes participan de esas tareas y qué cantidad de fiscalizaciones se realizaron en los últimos años. Además, solicita que la información sea discriminada por comuna y barrio, para poder identificar cómo se aplica la normativa en los distintos puntos de la Ciudad.
El proyecto toma como referencia la Ordenanza N° 33.581 y el Régimen de Faltas de la Ciudad —Ley N° 451—, que establecen reglas para el lavado de aceras y contemplan el uso responsable del agua.
¿Quién controla el lavado de las veredas?
Uno de los primeros puntos que Peñafort busca aclarar es qué organismo del Gobierno porteño tiene actualmente la responsabilidad de fiscalizar el lavado de las aceras.
El pedido apunta a conocer el área que realiza las inspecciones, la cantidad de agentes destinados a esas tareas y las competencias específicas de la dependencia que interviene.
La información permitiría conocer con mayor precisión cómo está organizado el sistema de control y cuál es la capacidad efectiva del Estado porteño para hacer cumplir las normas.
Cuántas inspecciones hubo en cada comuna y barrio
El proyecto también solicita un detalle de las fiscalizaciones realizadas durante 2022, 2023, 2024, 2025 y lo transcurrido de 2026.
Peñafort pide que los datos estén discriminados por comuna y barrio, con el objetivo de conocer dónde se concentraron los controles y cuál fue su evolución durante el período.
El pedido incluye además información sobre las actas de comprobación realizadas por infracciones vinculadas al lavado de veredas. En este caso, se solicita identificar el barrio y la comuna, el tipo de infracción detectada y el tipo de inmueble involucrado.
Multas, sanciones y expedientes pendientes
Otro de los aspectos centrales de la iniciativa apunta a conocer qué sucede después de una inspección.
El Gobierno porteño debería informar cuántas de las actas labradas terminaron en sanciones, cuántas fueron desestimadas o archivadas y cuántas todavía se encuentran pendientes de resolución.
También se solicita conocer el monto total de las multas impuestas y efectivamente percibidas, discriminado por año.
De esta manera, el proyecto no se limita a preguntar cuántos controles se realizaron, sino que busca conocer qué resultados tuvieron las fiscalizaciones.
El uso del agua como eje del proyecto
En los fundamentos, la diputada recuerda que la normativa porteña regula el lavado de las veredas y establece condiciones vinculadas al uso responsable del agua.
Según explica el proyecto, las disposiciones fueron complementadas para promover el uso de balde o manguera con dispositivo de corte automático, con el objetivo de evitar el derroche durante las tareas de limpieza. Estas conductas también están contempladas en el Régimen de Faltas porteño.
El planteo busca poner el foco, entonces, no solamente en el horario en que se lavan las veredas, sino también en las formas utilizadas para hacerlo y en aquellas prácticas que pueden generar un consumo innecesario de agua.
¿Hubo campañas para informar a vecinos y comerciantes?
El proyecto incorpora además una dimensión de prevención y concientización.
Peñafort pide saber si entre 2022 y 2026 el Gobierno de la Ciudad realizó campañas de información, concientización o difusión destinadas a vecinos, consorcios, encargados de edificios y comerciantes.
La iniciativa también pregunta si existen estadísticas, indicadores o evaluaciones que permitan determinar cuál es el grado de cumplimiento de las normas sobre lavado de aceras y uso responsable del agua en la vía pública. En caso de existir, solicita que se remitan los resultados correspondientes al período 2022-2026.
Una discusión que busca datos concretos
En los fundamentos, Peñafort sostiene que la existencia de una normativa específica requiere también de mecanismos de fiscalización que permitan comprobar su cumplimiento y actuar frente a las infracciones.
El proyecto plantea que conocer la cantidad de inspecciones y actas permitiría evaluar el nivel de aplicación de las reglas, la capacidad de fiscalización del Gobierno porteño y si las herramientas disponibles resultan suficientes para promover un uso responsable del agua.
Ahora, el Ejecutivo porteño deberá responder —si la iniciativa avanza— una serie de preguntas que apuntan a poner números sobre una práctica cotidiana de la Ciudad: cómo se lavan las veredas, cuánto se controla, qué infracciones se detectan y qué ocurre después de cada inspección.













