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Los problemas de la Comuna 3

Gabriel Zicolillo se refirió a los temas más controversiales de Balvanera y San Cristóbal. La inseguridad y la venta ambulante están entre los temas centrales.

Compartimos la segunda parte de la entrevista que le realizó Abran Paso.

El Comunero del Frente para la Victoria se refirió al mapa del delito y las nuevas propuestas elaboradas por el Ministerio de Seguridad de la Ciudad para afrontarlos. “Está muy bien tener monitoreados a los patrulleros, pero quiero ver qué resultado va dando”, opina.

Para Zicolillo el problema de atacar la inseguridad no está en definir a las comisarías como comunales. Considera necesario pensar en una ciudad más equitativa para que la inseguridad ceda y las cosas cambien, “hay pibes que hace tres generaciones que no ven a sus viejos laburando, es complicado sacarlos de esa situación”. Sostiene que el problema no se resuelve con más patrulleros y más policías, “se necesita tiempo, trabajo, cabeza y si te encontrás conque cada vez hay menos vacantes, menos lugares en los hospitales y más inequidad, la Ciudad va a ser cada vez más violenta”, asegura.

En cuanto a la venta ambulante, otro tema que considera conflictivo, dice que a medida que se fueron expandiendo los puestos en la zona de Once fue muy difícil para los vecinos circular por las veredas.

“¿Quien puede oponerse a ordenar el comercio?” se pregunta y reflexiona que cuando aplican la solución para resolver el problema se vuelve todo más complejo. Estima que en los galpones asignados ingresan menos de un tercio de las personas que circulaban cuando estaban en las veredas, y que esos galpones cuentan con unos tinglados a través de los cuales se filtra el agua cuando llueve y se les arruina la mercadería. También considera que hay muchas personas que les compran a los manteros en la calle porque no caminarían hasta los locales oficiales y que necesitan otros tipos de precios porque se les esta haciendo cuesta arriba.

Por último, sostiene que “la situación de esa gente es de extrema vulnerabilidad. Hay que resolver cómo se alimentan todos los días. Es ahí donde me encuentro con un gobierno con una profunda insensibilidad, con corazón de piedra”, dice conmovido.