
El ex miembro de la organización ecologista Greenpeace, Juan Carlos Villalonga, cumplió un mes al frente de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), luego de haber sido crítico a la gestión del Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y apoyar durante mucho tiempo al candidato del Frente Para la Victoria (FPV) Daniel Filmus. “Es una tarea muy importante porque en la Ciudad conviven, no sólo múltiples problemas, sino que además de una variedad muy amplia”, indicó.
“Mi espíritu crítico no lo he perdido. Con la misma gestión de Macri lo soy esencialmente en el tema residuos, aunque creo que ha habido una improvisación que lo antecede inclusive. Desde el 2005 que se tiene la Ley ‘Basura Cero’ y hubo muchas idas y vueltas, programas que se desactivaron, comunicaciones que cambiaron. No se logra llevar adelante por la dificultad que tenemos como Estado para establecer políticas públicas duraderas en el tiempo y pensadas para perdurar”, señaló el funcionario en una entrevista realizada por la radio Frecuencia Zero. “Lo crítico no implica negar todo, significa no ser obsecuente y no un obcecado negador de todo”, razonó.
La APRA depende del Ministerio de Ambiente y Espacio Público a cargo de Edgardo Cenzón, quien reemplazó a Diego Santilli cuando este fue a ocupar su banca como senador nacional. “Tenemos mucha libertad y nuestra agenda temática cubre, excepto lo que es el mantenimiento y el orden en relación a los espacios públicos, todo lo que es ambiental, como los contratos con las empresas de basura” ejemplificó el ex miembro de Greenpeace. “No sólo es la cuestión ambiental como uno puede verlo en términos teóricos puros, también está el problema social”, agregó.
“Me tomé el trabajo de que subsista lo que hizo mi antecesor”, aseguró Villalonga sobre quien estuviera en su rol antes, Javier Corcuera. “Lo peor que puede hacer uno es creer que tiene que hacer borrón y cuenta nueva. Estoy procurando darle la máxima continuidad posible a todo aquello que está funcionando, agregándole lo que está faltando y la propia impronta que uno puede otorgarle”, explicó.
“En otros ámbitos, la distancia que existe entre la toma de decisión y la ejecución, desde que se gesta hasta plasmarla, es bastante corta. En la gestión pública, es más lento porque hay muchos expedientes en el medio, situaciones y negociaciones que te ponen a prueba la paciencia”, comentó el ecologista sobre su nuevo rol. “Es una experiencia importante aprender a manejarse en este nuevo ecosistema”, afirmó.
“El propio ministro Cenzón fue el que me invitó y su decisión me sorprendió porque la primera vez que nos vimos discutimos muy fuerte en la Comisión de Basura Cero y después tuvimos una relación más provechosa, que con el tiempo llevó a que él crea que podía ser importante sumarme al equipo”, recordó el funcionario, quien agregó que cuando se lo plantearon le dieron ganas de “tomar el riesgo”.
“Nunca he sido necio y he reconocido particularmente que la gestión que tuvo Diego Santilli al frente del Ministerio de Ambiente y Espacio Público hizo un cambio en cuanto al diálogo y la apertura”, revindicó Villalonga. “Hubo otro dinámica y muchas cosas se han puesto en la dirección correcta”, aportó.
“Me he encontrado que tengo las manos libres para hacer y desarrollar lo que me parece oportuno y adecuado”, reconoció el ex miembro de la organización ‘Los Verdes’, después de decir que cuando asumió esperaba trabas por parte de sus superiores; que aparecieran límites y condicionantes. “La respuesta más frecuente con la que me encontré fue ‘eso lo decidís vos’”, rescató.
“En 2011 dejé Greenpeace porque para mí estaba agotado, después de casi 30 años. Lo que yo podía dar en ese ámbito, desafiando al Estado, ya era una tarea cumplida. Entendía que la batalla cultural que podíamos dar desde allí estaba casi ganada y lo que todavía era un gran déficit era la política pública”, analizó Villalonga. “No quería seguir sacando leyes que después no se cumplen”, deslizó.
“Recién en los últimos tiempo, el tema basura se transformó en uno de los ejes principales. Este año va camino a ser una política de Estado fundamental de nuestro departamento porque es el tema estructural más grave que está atravesando la Ciudad”, detalló Villalonga, quien avisó que “hay empresas que están procurando que la Ciudad incinere”, pero que no lo van a permitir: “No vamos a avanzar cometiendo ningún tipo de violación a la letra de la Ley de Basura Cero, de la que no puedo adjudicarme la autoría, pero sí soy uno de los principales ideólogos”.
“A las ONGs les he pedido que no tengan ningún tipo de complacencia. Más que nunca necesito la misma ferocidad y severidad de siempre porque en definitiva lo que van a estar diciendo va a ser lo que yo pienso”, aclaró el titular de APRA.














