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No funciona la 60 por la muerte de un operario

Los trabajadores denuncian que el accidente fatal ocurrido el viernes pasado a un compañero en el taller de Barracas se podría haber evitado y el servicio lleva varios días sin funcionar.

“David tenía era un compañero servicial que siempre tuvo voluntad de trabajar. Los autoelevadores no estaban en funcionamiento, pero había una unidad que estaba encima de uno de ellos. David se tiró con la camilla debajo de la trompa del colectivo para reparar las luces delanteras. El colectivo estaba en marcha y en directa. No se dieron las condiciones mínimas de seguridad” cuenta José Alderete, delegado de la Línea 60 en diálogo con Abran Paso.

David Ramallo, tenia 35 años y sufrió heridas graves cuando estaba trabajando debajo de un colectivo revisando la parte eléctrica y fue aplastado por la unidad al fallar el elevador que la sostenía, se le zafó uno de los topes y se le fue encima.

José dice que no es la primera vez que denuncian una situación de inseguridad en las condiciones de trabajo “Se hicieron múltiples denuncias; esto no es un hecho aislado, si no ocurren más accidentes es por la experiencia que tienen los compañeros”

“El infortunado suceso ocurrió por una serie de hechos fortuitos y errores humanos que nada tienen que ver con fallas de las instalaciones ni de las condiciones de seguridad de la empresa, como maliciosamente se ha pretendido difundir por parte de los delegados”, manifestó José Antonio Santoli en una solicitada que publicó la empresa Microómnibus Norte S.A. (Monsa), operadora de la línea 60, en el diario Clarín

“Desde el viernes estamos de luto, nunca estuvimos de paro. Esperábamos que venga alguien de la Empresa y del Ente que corresponde para darnos una idea de si hay condiciones de seguridad, pero la Empresa abandonó la Terminal de Barracas e incurrió en un Lock Out patronal” destacó el delegado gremial.

“Es evidente que “el infortunado suceso” no se debió a una serie de “hechos fortuitos y errores humanos” sino que, por el contrario, a desperfectos técnicos previamente denunciados (actualmente clausurados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y por la Subsecretaría de Trabajo del Gobierno de la Ciudad)” destacaron los delegados en un comunicado.

“Aclaramos que no es la primera vez que el grupo DOTA persigue –política, judicial y en forma patoril- a este Cuerpo de delegados, como lo hicieron al prenderle fuego los autos a los delegados Cáceres y Marcolín o con la presencia de patotas armadas en las instalaciones y con las causas fraudulentas para amedrentar y debilitar la organización de los trabajadores” agregaron los dirigentes sindicales.

Las condiciones de trabajo en la Ciudad de Buenos Aires son objeto de constantes cuestionamientos, el tema adquiere mayor gravedad frente a la muerte de un trabajador y cuando se trata de un transporte público.