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Preocupación por las agresiones contra trabajadores de los hospitales porteños

Diferentes tipos de violencia sucedieron en sus ámbitos de trabajo, que requieren por lo menos un llamado de atención y puesta a disposición medidas. Los casos se repitieron en centros de testeo y hospitales de distintos puntos del país. Los más graves incluyeron golpes. También hubo agresiones con gritos e insultos.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fines del mes de diciembre de 2021, hubo un médico golpeado en el Hospital Santojanni. Un paciente agredió físicamente a uno de los profesionales que se encontraba allí y le quebró la nariz.

Según el testimonio de la víctima: “Las situaciones de violencia vienen incrementando desde hace ya un tiempo. La gente viene cada vez más nerviosa. Se incrementó mucho la demanda de testeos. Veníamos de una demanda de entre 100 y 200 diarios y nos estamos encontrando con una demanda de 500 diarios ahora”, comentó Oscar Swarman, el médico agredido y quien además está a cargo de la UFU en el Hospital Francisco Santojanni.

A su vez desde asociaciones y gremios han expresado preocupación al respecto: “Desde Cicop venimos manifestando nuestra profunda preocupación y obviamente el repudio ante la recurrencia de situaciones de violencia hacia el equipo de salud, que ponen en riesgo la integridad psicofísica de sus integrantes”, dijo Silvana Scali, vicepresidenta de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop).

Junto con la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba es otro de los puntos que concentra mayor cantidad de contagios y mayor demanda de atención sanitaria. Federico Giuliani, secretario general de ATE en esa provincia, alertó que “hay maltratos permanentes”

Los trabajadores y trabajadoras de la salud han sostenido con mucho esfuerzo y compromiso la atención durante estos dos años de pandemia, y que cotidianamente viene garantizando el derecho a la salud de la población.

Lejos quedaron los aplausos que todas las noches reconocían el trabajo de trabajadores y trabajadoras de la salud en la primera etapa de la pandemia. Al poco tiempo comenzaron los ‘escraches’ a médicos y médicas en sus edificios, donde les dejaban carteles para que se mantuvieran lejos por miedo al contagio. En esta tercera ola, con mayores cifras de testeos y casos positivos, las agresiones han vuelto con fuerza.