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Proponen que una estación de subte rinda homenaje al activista gay Carlos Jáuregui

Carlos-jaureguiSe trata de la línea H, en la intersección entre Santa Fé y Pueyrredón, zona que en la década del ´80 fue pionera en la instalación de bares de socibilidad gay. El proyecto busca rescatar la figura de quien fuera el primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina y activo militante que permitió la erogación de los edictos policiales y la Ley de Averiguación de Antecedentes en la Ciudad.

El legislador de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro presentó un proyecto para que la nueva estación de la línea H que une el cruce entre las avenidas Santa Fé y Pueyrredón lleve el nombre de Carlos Jáuregui, activo militante gay que luchó, entre otras cuestiones, por incluir cláusulas antidiscriminatoria en la Constitución de la Ciudad así como para la eliminación de los edictos policiales que fueron reemplazarlos por el código de faltas.
Jáuregui, quien fuera el primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) desde 1984 hasta 1987, y representante de Gays por los Derechos Civiles (GAYS DC) desde 1991 hasta su muerte, ya fue homenajeado en una plaza de la ciudad ubicada en en la calle Cochabamba al 1700.

Este año, al cumplirse el vigésimo aniversario de su fallecimiento, el homenaje busca llegar al medio de transporte más característico de nuestra Ciudad, en una zona emblemática para la sociabilidad gay desde la década del ´80.

Según fundamenta el proyecto, en los años ’80 cuando Jáuregui asume la presidencia de la Comunidad Homosexual Argentina, el debate público en torno a los derechos LGTBI era casi marginal e inexistente. Sólo esta organización implementaba campañas contra los heredados -y vigentes- edictos policiales y contra la Ley de Averiguación de Antecedentes (herramientas legales con que la Policía y el Estado detenida arbitrariamente a personas del colectivo LGTBI).
En la década del 90 el trabajo militante y la referencialidad social de Carlos Jáuregui dotaron a la agenda de demandas de la diversidad sexual con un status público que comenzaba a articular con otros espacios como los organismos de DDHH, los partidos políticos, sindicales, agrupaciones estudiantiles, y a ocupar los medios de prensa con las propias demandas. Jáuregui fue la cara visible y la voz cantante de estas demandas.
En 1992 (aún vigentes las herramientas represivas de los edictos policiales y la Ley de Averiguación de Antecedentes), se realiza la primera marcha del orgullo Gay-Lésbico en la Ciudad de Buenos Aires que él encabeza con la nueva agrupación que representaba y había fundado un año antes, Gays por los Derechos Civiles.

Paralelamente a este avance en visibilidad y en agenda (y como consecuencia), comenzó a formalizarse y expandirse una red de lugares comerciales de sociabilidad para homosexuales que antes eran clandestinos o tenían el carácter de ocultos o secretos. Se abrió un mercado de boliches, pubs, bares y diversas tiendas que tenían como epicentro la Avenida Santa Fé. Tradicionalmente en la década del 70 y 80 (incluso bajo la Dictadura Militar) la mencionada avenida fue punto de reunión y cruising (de “yire” -tal la acepción argentina del término en inglés y cuyos orígenes se remontan a la antigua Roma que representa caminar sin rumbo por las grandes ciudad en busca de expectativas de contactos personales). Los primeros bares de sociabilidad gay se instalaron en sus alrededores: Luz verde (en Arenales y Rodríguez Peña), Contramano (en Rodríguez Peña y Santa Fé), Area (en Junín y Santa Fé), Teleny (en Ecuador y Juncal), InVitro (en Azcuénaga y Santa Fé), Line (en Santa Fé y Coronel Díaz), Manhatan (en Anchorena y Santa Fé), Experiment (en Cerrito y Santa Fé) o Bunker (en Anchorena y Paraguay).
Estos espacios ni siquiera eran lugares de mercado, sino de comunidad.

En 1988 Carlos deja la CHA por diferencias políticas, y en 1991 funda Gays por los Derechos Civiles junto a un grupo de militantes que había participado anteriormente en la CHA. Y un año después junto con otras organizaciones, es uno de los convocantes de la Primer Marcha del Orgullo en Argentina.
Es elegido en 1993 como una de las 10 personalidades sociales más influyentes del país en una encuesta entre periodistas de diferentes medios que llevó adelante el diario Ambito Financiero.
En el medio del debate en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires de la inclusión de una cláusula antidiscriminatoria en la Constitución de la Ciudad con el mismo espíritu que la eliminación de los edictos que fueron reemplazarlos por el código de faltas que sancionó la naciente Legislatura, y en permanente lucha por los derechos la comunidad LGTBI, fallece el 20 de agosto de 1996.

“Hoy la ciudad de Buenos Aires se exporta al mundo como “gay friendly” y es considerada destino turismo para el colectivo LGBTI mundial” asegura el proyecto. “Es una buena oportunidad para certificarlo y a la vez para reflejar una parte de la historia de la democracia de nuestro país donde el colectivo LGTBI, sus referentes y sus formas de sociabilización, escriben un capítulo muy importante”.