Los trabajadores del Hospital Ramos Mejía, ubicado en el barrio de Balvanera, realizaron una nueva jornada de protesta con una radio abierta frente al hospital. Además, los trabajadores de la primera línea que enfrentaron la pandemia vuelven a exigir un reconocimiento adecuado por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Un reclamo persistente y diverso
La protesta no es la primera. Según Claudio Gómez, trabajador del centro de salud y dirigente gremial, esta es una más de las varias radios abiertas que vienen realizando desde hace dos meses. “Nosotros venimos reclamando desde hace varios años, todavía no fuimos escuchados en cuanto a la recomposición salarial y otros temas como el reconocimiento del estrés laboral para sectores postergados, como los camilleros y administrativos. Han discriminado a un sector del hospital que también enfrentó la pandemia”, expresó Gómez.
Además del reconocimiento salarial, el reclamo por la falta de medidas contra el dengue ha tomado un lugar central en las últimas semanas. Los trabajadores exigen la vacunación no solo de los profesionales de la salud, sino también de toda la comunidad, especialmente ante la inminente llegada del verano, cuando la cantidad de mosquitos y los casos de dengue suelen aumentar drásticamente.
La respuesta del Gobierno de la Ciudad y la falta de insumos
En cuanto al anuncio del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, sobre la vacunación contra el dengue en fases, Gómez mostró escepticismo. «Se anunciaron 60.000 vacunas para una población enorme como la nuestra, es poco. Tampoco se ha hablado de vacunar al personal de salud», sostuvo. Además, destacó que ya han habido trabajadores infectados en el hospital y que la falta de insumos básicos, como mosquiteros y repelentes, agrava la situación.
El año pasado, según Gómez, se fumigó el hospital solo un fin de semana, lo que considera insuficiente para controlar la proliferación del mosquito vector. “Necesitamos medidas preventivas constantes, como la instalación de mosquiteros en las salas de internación y la vacunación masiva. La vacuna es clave para evitar que esta situación se agrave”, subrayó.
El apoyo de la comunidad y la continuidad de las radios abiertas
Gómez también resaltó el apoyo de los vecinos, quienes no solo escuchan las radios abiertas, sino que participan activamente en las mismas. «Hemos recibido el apoyo de vecinos de la Asamblea de Boedo y de otros barrios que se suman a nuestros reclamos. Cada vez hay más empatía entre el personal del hospital y la comunidad, lo que nos fortalece para seguir adelante con nuestros pedidos», afirmó.
Por el momento, los trabajadores del Hospital Ramos Mejía planean continuar con las radios abiertas cada 15 días, pero no descartan incrementar las medidas de protesta si no reciben respuestas concretas por parte de las autoridades. «No vamos a abandonar el reclamo, vamos a seguir exigiendo mejores condiciones de trabajo y protección contra el dengue, tanto para nosotros como para los vecinos», concluyó Gómez.















