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Proponen un programa para crear nuevos espacios verdes en Buenos Aires: qué zonas de la Comuna 3 serían prioritarias

Una iniciativa presentada en la Legislatura propone crear plazas de bolsillo y micro reservas urbanas, con un fondo específico para financiar nuevos espacios verdes. El proyecto incluye un mapa de las zonas prioritarias de Balvanera y San Cristóbal. Por Martín Bustamante.
Espacios verdes Balvanera

Un proyecto de ley presentado por Mariano Pasi busca establecer un programa para generar nuevos espacios verdes públicos en la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa propone identificar las zonas con menor acceso a plazas y parques, crear dos nuevas categorías de espacios verdes de proximidad y financiar su construcción mediante un fondo específico. El anexo incluye mapas de las 15 comunas, entre ellos el de Balvanera y San Cristóbal, con áreas señaladas como prioritarias.

La falta de espacios verdes en distintos barrios porteños es uno de los problemas que busca abordar un proyecto de ley presentado en la Legislatura. La propuesta plantea crear el Programa para la Generación de Espacios Verdes Públicos de Proximidad, con el objetivo de establecer criterios para planificar, financiar y construir nuevos espacios verdes en Buenos Aires.

La iniciativa, impulsada por el legislador Mariano Pasi, incorpora al Código Urbanístico una nueva categoría denominada Espacio Verde de Proximidad (EVP), destinada a los espacios verdes públicos de hasta 1.000 metros cuadrados.

El proyecto establece que estos espacios estarán orientados principalmente a actividades recreativas, contemplativas y de permanencia, y los divide en dos tipos: las Plazas de Bolsillo y las Micro Reservas Urbanas.

Plazas de Bolsillo y Micro Reservas Urbanas

La primera categoría, denominada Plaza de Bolsillo, contempla espacios verdes con al menos un 60% de suelo absorbente, en los que deben predominar la vegetación y el arbolado.

En estos lugares se permitirían equipamientos como caniles, estaciones saludables, estaciones amigables, juegos infantiles y sectores de descanso con bancos y mesas. El proyecto establece que no podrán incorporarse usos complementarios.

La segunda categoría es la Micro Reserva Urbana, pensada para preservar y desarrollar ambientes naturales dentro del tejido urbano.

En este caso, al menos el 70% de la superficie deberá contar con suelo absorbente vegetado. También se deberá conservar el arbolado existente e incorporar nuevos ejemplares de especies nativas.

A diferencia de las plazas de bolsillo, las micro reservas estarán orientadas a favorecer la biodiversidad y los procesos ecológicos. Entre sus objetivos figuran mejorar el escurrimiento del agua de lluvia, prevenir el riesgo hídrico, regular la temperatura y contribuir a reducir el efecto de isla de calor.

El proyecto también establece que estos espacios podrán funcionar como conexiones entre áreas verdes de distintas dimensiones, favoreciendo la circulación y la preservación de especies vegetales y animales.

Cómo se definirían las zonas prioritarias

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la metodología propuesta para determinar dónde deberían crearse nuevos espacios verdes.

El criterio parte de cruzar la densidad poblacional con la distancia de los habitantes a las plazas y parques existentes. Para eso, se plantea utilizar los radios censales y georreferenciar los espacios verdes públicos de al menos 180 metros cuadrados.

A cada uno se le asignaría un área de cobertura de 300 metros desde la línea oficial. Cuando las áreas de influencia de distintos espacios verdes se superpongan, se considerarían como una única zona de cobertura.

A partir de ese relevamiento, el proyecto define como áreas prioritarias aquellas en las que al menos el 51% de la superficie de los radios censales queda fuera de la cobertura de 300 metros.

Dentro de esas áreas, los radios censales se ordenarían según su densidad poblacional, en cinco niveles de prioridad: muy baja, baja, media, alta y muy alta. La regla propuesta es que cuanto mayor sea la cantidad de habitantes sin acceso cercano a un espacio verde, mayor será la prioridad para crear uno nuevo.

Cuando existan zonas con densidades similares, también se considerarían otros factores: el riesgo hídrico, la cercanía a establecimientos educativos y de salud, y las propuestas surgidas de instancias de participación ciudadana convocadas por las comunas.

Qué muestra el mapa de la Comuna 3

El anexo del proyecto incorpora mapas individuales de las 15 comunas porteñas. En ellos se identifican las áreas que quedarían fuera de la cobertura de 300 metros de los espacios verdes existentes y se clasifican según la densidad poblacional.

En el caso de la Comuna 3, que comprende Balvanera y San Cristóbal, el mapa muestra distintos sectores con niveles de prioridad para la incorporación de nuevos espacios verdes. Se observan áreas con prioridad baja, media, alta y muy alta, especialmente en sectores de Balvanera y en distintos puntos del territorio comunal.

La representación permite visualizar que la falta de cobertura no se distribuye de manera uniforme. También muestra que existen zonas densamente pobladas donde la distancia a una plaza o parque cercano constituye un problema que la metodología busca atender.

Los mapas se actualizarían cada vez que se incorporen nuevos espacios verdes públicos o cuando el INDEC modifique los radios censales.

Un fondo específico para comprar terrenos y construir plazas

Para financiar el programa, la iniciativa propone crear un Fondo para Espacios Verdes de Proximidad, con recursos provenientes de distintas fuentes.

Entre ellas se incluyen el remanente neto de los ingresos generados por el sistema de estacionamiento regulado, una vez descontados sus costos directos de mantenimiento; las partidas que se asignen en el presupuesto de la Ciudad; los recursos provenientes de convenios urbanísticos destinados a ese fin y otros fondos que puedan incorporarse legalmente.

El dinero se utilizaría exclusivamente para tres objetivos: adquirir o ejercer el derecho de expropiación sobre inmuebles que puedan transformarse en espacios verdes, financiar proyectos de diseño, obra y equipamiento, y reconvertir propiedades del dominio privado de la Ciudad.

Un punto importante es que el fondo no podría utilizarse para cubrir los gastos de mantenimiento de los espacios verdes.

Además, el proyecto establece que no podrán otorgarse concesiones, cesiones, transferencias de dominio, permisos de uso ni cambios de destino sobre los espacios verdes de proximidad.

Cambios en el Código Urbanístico

La propuesta también incluye modificaciones en las reglas de construcción vinculadas con los espacios verdes.

Entre otros puntos, establece restricciones para la ejecución de balcones sobre las líneas divisorias de parcelas correspondientes a plazas, plazoletas, Urbanizaciones Parque y los nuevos Espacios Verdes de Proximidad.

También incorpora condiciones para las fachadas de edificios que sean linderos a estos espacios públicos, con el objetivo de regular la apertura de ventanas y accesos y evitar la construcción de balcones sobre esas áreas.

El debate sobre el modelo de ciudad

Los fundamentos del proyecto plantean que Buenos Aires presenta una distribución desigual de los espacios verdes entre sus comunas, tanto en cantidad como en superficie disponible por habitante.

La iniciativa sostiene que la expansión de la construcción y la creciente cementación del suelo urbano requieren una política que permita incorporar nuevos espacios naturales y equilibrar el desarrollo inmobiliario con las necesidades ambientales y sociales de los barrios.

Como ejemplo, menciona que desde 2019 Almagro recibió más de 170 permisos para obras nuevas, con una superficie registrada equivalente a 462.000 metros cuadrados.

El texto también recupera la regla 3-30-300, una propuesta del investigador neerlandés Cecil Konijnendijk que plantea, entre otros criterios, que las personas deberían contar con un espacio verde a una distancia máxima de 300 metros de sus viviendas.

La propuesta de Mariano Pasi busca convertir esos criterios en una metodología concreta para decidir dónde invertir en nuevos espacios verdes, con mapas por comuna, criterios de prioridad y recursos específicos para financiar las obras.

Para barrios como Balvanera y San Cristóbal, donde el acceso a plazas y parques es una preocupación recurrente de las organizaciones vecinales, el mapa incorporado al proyecto ofrece una herramienta para identificar los sectores que podrían requerir mayor atención en una futura política de creación de espacios verdes.