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Plaza en Ayacucho y Perón: vecinos reclaman más espacios verdes frente al avance inmobiliario

La campaña vecinal busca que el predio de Ayacucho y Perón sea destinado a una plaza. Ramiro Ruiz Cabaleiro explicó los motivos del reclamo, la recolección de firmas y el recorrido de la iniciativa en la Legislatura porteña. Martín Bustamante.
Plaza Ayacucho y Perón

La propuesta para transformar el predio de Ayacucho y Perón en un espacio verde continúa sumando apoyos vecinales y busca avanzar en la Legislatura porteña. Ramiro Ruiz Cabaleiro, integrante del grupo que impulsa la iniciativa, explicó por qué consideran necesario preservar el terreno para una plaza y advirtió sobre las consecuencias de seguir aumentando la densidad constructiva en una comuna con escasez de espacios verdes.

La posibilidad de construir una nueva plaza en Ayacucho y Perón forma parte de un reclamo que busca ampliar los espacios verdes de la Comuna 3. Los vecinos que impulsan la propuesta plantean que el terreno sea destinado a una Urbanización Parque (UP), una categoría que permitiría establecer su uso como espacio verde y evitar que quede abierto a otros destinos.

Ramiro Ruiz Cabaleiro, vecino de la Comuna 3 e integrante del grupo que lleva adelante la iniciativa, contó que el proyecto volvió a presentarse en la Legislatura con una estrategia diferente y que la campaña continúa tanto con la recolección presencial de firmas como a través de internet.

“Lo que proponemos es que el espacio sea convertido en una UP, que el destino sea hacer una plaza con árboles y demás”, explicó durante una entrevista con Abran Paso.

Una plaza frente a la posibilidad de una torre de 17 pisos

Uno de los argumentos centrales de los vecinos es la falta de espacios verdes en el entorno. Según Ruiz Cabaleiro, la Plaza Primero de Mayo, uno de los espacios públicos cercanos, concentra buena parte de la demanda de la zona.

La discusión, sostuvo, no se limita a sumar un lugar de recreación. También involucra el impacto que tendría una nueva construcción de gran escala sobre la infraestructura urbana.

“Es tener un espacio verde nuevo o tener una torre de 17 pisos”, planteó el vecino al describir las alternativas que, según explicó, están en discusión para el predio.

En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias que podría tener un nuevo edificio en una zona densamente poblada: mayor presión sobre las redes cloacales y eléctricas, además de complicaciones para el tránsito.

Para el grupo, el debate debe contemplar el conjunto de las necesidades urbanas y no solamente la rentabilidad de un desarrollo inmobiliario.

El avance inmobiliario y el límite de la construcción

La iniciativa también se vincula con una discusión más amplia sobre el modelo de crecimiento de Buenos Aires. Durante una actividad de intercambio entre organizaciones ambientales y proyectos vecinales, se debatió sobre la necesidad de incorporar naturaleza a la ciudad y establecer límites al avance de las construcciones.

Ruiz Cabaleiro señaló que la desaparición de casas bajas para dar lugar a edificios y torres modifica la fisonomía de los barrios y aumenta la densidad poblacional. También mencionó la preocupación por la protección del patrimonio histórico y la necesidad de preservar espacios para el esparcimiento, la biodiversidad y la salud.

“Si cada centímetro de espacio lo podés cementar y convertir en un edificio porque con eso se gana plata, ¿cuál es el límite?”, se preguntó.

El vecino también destacó que los espacios verdes pueden contribuir a mejorar la salud mental y la calidad de vida, además de funcionar como lugares de encuentro para personas de distintas edades.

Recolección de firmas y apoyo de los vecinos

La campaña por la plaza combina actividades en el espacio público con una petición digital en Change.org. Según explicó Ruiz Cabaleiro, las firmas virtuales permiten ampliar la difusión y llegar a personas de distintos lugares, mientras que las planillas en papel tienen mayor importancia desde el punto de vista administrativo.

El integrante del grupo destacó la buena recepción que encuentran cuando salen a conversar con los vecinos.

“Es raro que un vecino te diga: ‘No me interesa una plaza’”, señaló. También contó que muchas personas se acercan espontáneamente a firmar o a preguntar por el estado de la propuesta.

El reclamo reúne intereses diversos: familias que necesitan espacios de juego para chicos, personas mayores que buscan lugares de esparcimiento y vecinos que quieren contar con más naturaleza en el barrio.

Qué pasó con el proyecto en la Legislatura

La propuesta tuvo una presentación anterior que perdió estado parlamentario al no ser tratada. Por ese motivo, este año los vecinos impulsaron una nueva iniciativa con un cambio en la estrategia legislativa.

Según relató Ruiz Cabaleiro, el proyecto fue elaborado con participación vecinal en el Consejo Consultivo Comunal, pero esta vez se buscó que fueran los comuneros quienes lo presentaran formalmente en la Legislatura, con el aval del Consejo Consultivo y de los vecinos.

El entrevistado indicó que la iniciativa pasó por la Comisión de Planeamiento, donde algunos legisladores manifestaron su respaldo. También señaló que todavía debía continuar su recorrido por otras comisiones, entre ellas la de Presupuesto, antes de llegar eventualmente al debate en el recinto.

En el ámbito comunal, aseguró que los integrantes de la Junta Comunal, incluida su presidenta, Silvia Collins, expresaron en distintas reuniones su apoyo a la propuesta. De todos modos, todavía no hay plazos definidos para una posible concreción.

Una red de proyectos para incorporar naturaleza a la ciudad

La defensa del predio de Ayacucho y Perón también se conecta con otras iniciativas ambientales de Buenos Aires. Ruiz Cabaleiro participó recientemente de un encuentro en Palermo en el que distintas organizaciones compartieron experiencias y debatieron sobre la incorporación de espacios naturales en los barrios.

Entre los proyectos presentados estuvieron el Parque del Maldonado, que trabaja sobre la recuperación de un sector ferroviario y la planificación de espacios más peatonales, y Relieve, una propuesta para desarrollar un bosque urbano en Almagro.

El intercambio permitió poner en común las dificultades que enfrentan estos proyectos, desde la necesidad de conseguir respaldo político hasta la articulación con organismos públicos y la búsqueda de apoyo ciudadano.

Para Ruiz Cabaleiro, la conexión entre organizaciones y vecinos de distintas comunas resulta fundamental. Los problemas ambientales y urbanos, explicó, no siempre coinciden con los límites administrativos de cada barrio.

La campaña por la plaza de Ayacucho y Perón sigue abierta. Sus impulsores buscan ampliar el respaldo vecinal y conseguir que la Legislatura avance con la definición del destino del terreno. El objetivo es que ese espacio se convierta en una nueva plaza para la Comuna 3, en lugar de sumar otra construcción a una zona que ya enfrenta una fuerte presión urbana.