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Reclaman un edificio propio para una Escuela de Teatro

Docentes, alumnos y padres de la Escuela de Teatro “Niní Marshall” del barrio de Liniers reclaman una solución para la crisis edilicia que atraviesan desde hace años.

Docentes, alumnos y padres de la Escuela de Teatro “Niní Marshall” del barrio de Liniers reclaman una solución para la crisis edilicia que atraviesan desde hace años.

Es difícil ubicar esta Escuela de Teatro, hay que pasar varias veces por la puerta hasta identificarla. Es que cuenta con una fachada pequeña por la cual ingresan a diario más de ciento cincuenta alumnos.

El establecimiento educativo de Liniers es la única Escuela de Teatro estatal de Nivel Secundario que pertenece al Gobierno de la Ciudad. La carrera tiene doble titularidad: Bachiller y tecnicatura con título en Intérprete en Teatro.

Por la tarde se cursa el bachillerato y a la noche se dan las clases de teatro. Para las dos modalidades se usan las mismas aulas cuando se debería disponer de espacios diferenciados. “Todos los días tenemos que sacar los bancos afuera, dejar el lugar despejado para teatro y nos perdemos mucho tiempo de clase” cuenta Lautaro, integrante del Centro de Estudiantes.

En el edificio ubicado en la calle Pieres 258, los problemas de infraestructura son muy graves. No cuenta con salidas de emergencia, las paredes están en mal estado, no hay bancos, las luces andan mal, los baños no se encuentran en condiciones y sus rampas para discapacitados van hacia puertas donde no pasan las sillas. Los alumnos denuncian que empezaron el año sin calefacción y que lograron resolver el problema de falta de gas hace sólo algunas semanas.

“Durante años hicimos todos los caminos legales que correspondieron para que pudiéramos instalarnos en un edificio apto para nuestra escuela y sin embargo seguimos acá. Ya no tenemos vidrios, ni picaportes, ni puertas. En estas condiciones no se puede seguir dando clases” dice Vanesa, docente del Escuela.

Hasta el año 2012 la Escuela Niní Marshall compartía un espacio físico con el colegio de Danzas Nº 1 Nelly Ramicone. Ese año se mudaron a la calle Pieres. El edificio no reunía las condiciones necesarias para sus actividades, pero el Gobierno de la Ciudad argumentó que la estadía sería transitoria y se comprometió a refaccionar y asignarles un edificio propio ubicado en las calles Oliden y Zelada del barrio de Mataderos. El predio era más grande y cubriría las necesidades específicas de una escuela de teatro.

Vanesa, señala que “hace cinco años que reclamamos el edificio propio. Desde el Gobierno de la Ciudad, nos lo prometen, lo presupuestan y después no lo ejecutan”.

Los docentes y estudiantes realizaron un festival en la puerta del edificio prometido para visibilizar la problemática. A diferencia de la sede donde están actualmente, el nuevo establecimiento no es alquilado ya que pertenece al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la demanda de la comunidad educativa es que lo reacondicionen y lo pongan en funcionamiento.

Consideran que hay desvío del presupuesto aprobado para la infraestructura de la nueva escuela. “Nos dicen que es una cuestión de la gestión anterior. Nosotros les contestamos que son del mismo partido político que nos prometen una solución desde hace cinco años” sostiene la docente.

Muchos vecinos de la zona son solidarios con los reclamos de la comunidad educativa y acompañan sus presentaciones. “Podríamos aportar mucho mas a la cultura, hacer obras para los vecinos y discutir diferentes temas. Sin presupuesto, nos recortan los recursos, entonces no lo podemos hacer” agregó la docente.

La vida cultural de Liniers y Mataderos tiene una riqueza muchas veces desconocida. Fortalecer las instituciones de formación artística es un desafió para todos los vecinos que se proponen un crecimiento social e intelectual para el conjunto de los habitantes del barrio.