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Se inundó nuevamente el Paseo de Compras Miserere

El predio asignado a los ex manteros de Once, ubicado en La Rioja 70, sufrió una inundación por segundo vez en el marco de la lluvia torrencial del sábado pasado.

“Esta vez fue un poquito más allá porque también hubo filtraciones en el primer piso” cuenta, el vendedor ambulante y ahora puesteros, Salvador, en diálogo con Abran Paso

“No es posible que este Gobierno diga que gastó casi 20 millones en este predio siendo que sólo hizo unos parches mal hechos. En este galpón llueve más adentro que a fuera” emitieron los vendedores del Paseo en un comunicados.

En enero pasado, en uno de los días más caluroso del año, el Gobierno porteño desalojó a los manteros que vendían sus mercaderías en las veredas de avenida Pueyrredón en las inmediaciones de Plaza Miserere.

Acto seguido, el Ejecutivo anunció la realización de un censo de los ex manteros para que realicen cursos de capacitación organizados en conjunto con la Cámara de la Mediana Empresa y la asignación de un predio en la el cuál los desalojados podrían vender sus mercaderías, que se hizo efectivo en el mes de abril.

Meses después, en una de las jornadas más frías del año, bajó un diluvio de agua helada, el Paseo Comercial “Miserere” mostró sus falencias. El lugar se inundó y penetró aguas servidas debido a que el techo tiene grietas enormes y las cloacas se saturaron por su antigüedad.

“Se reventaron las cloacas y esas aguas putrefactas mojaron las prendas que vendemos y muchos perdimos la mercadería porque estaban impregnadas de materiales fecales”, cuentan los feriantes y afirman que tienen todo registrado en un video que fue verificado por inspectores.

Frente a los daños ocasionados, los puesteros realizaron un petitorio para reclamar una solución para todos los damnificados, pero aún no obtuvieron respuestas.

“El Gobierno tiene programado hacer una actividad para el 5 de agosto y con esto nos demuestran que no les importamos, prefieren gastar dinero en sus campañas políticas antes que ayudar a la gente que no tiene con qué llevar el alimento a sus familias”, comentan con preocupación. “Es doloroso ver a todas las madres llorando sin saber que hacer y la directora de Ferias y Mercados, Paula Scauzillo, nos ignora y ni siquiera da la cara” agregaron y reclaman la destitución de la funcionaria.

Los vendedores del Paseo de Compras Miserere describen una situación desesperante. Comentan que algunos puesteros hace meses que no venden nada y que antes colocaban un 100 % más de sus productos;  afirman que algunos feriantes se pasan el día entero sin comer y que sólo beben un té.

Es evidente que no alcanzó con las acciones que se tomaron después de sacar a los manteros de la vía pública (cursos, asignación de predios, etc.) De no revertirse las condiciones actuales es predecible que muchos puesteros vuelvan a la calle y en poco tiempo se volverá a recrudecer el violento conflicto que todo observamos hace pocos meses.

Es necesario que el Gobierno de la Ciudad intervenga para resolver lo que está sucediendo y acompañe esta etapa que están atravesando los feriantes; que tome medidas para que se garantice sus trabajos y por ende sus sustentos.