Pablo Tegli, comenzó agradeciendo la oportunidad de participar en la audiencia pública, aunque expresó su escepticismo respecto a la efectividad de estas instancias de consulta. En su discurso, criticó duramente la falta de preparación del Secretario de Desarrollo Urbanístico, Álvaro García Resta, cuando abordó cuestiones específicas de la Comuna 3, que comprende los barrios de Balvanera y San Cristóbal. Señaló que ‘su asombro más grande fue el desconocimiento absoluto que tenía el secretario sobre la Comuna’.
El vecino también alertó sobre las consecuencias del nuevo Código Urbanístico, calificándolo como una herramienta que solo busca recaudar más impuestos, como el ABL, a través de un ajuste en las alturas permitidas en las edificaciones. Además, subrayó la alarmante falta de espacios verdes en la Comuna 3, la segunda con menor proporción de áreas verdes por habitante en toda la Ciudad, a pesar de ser la más densamente poblada.
Propuestas concretas y reclamos por leyes incumplidas
En su intervención, Tegli recordó la existencia de una ley que promueve la reducción del ABL para los propietarios que conviertan terrazas u otros espacios en áreas verdes. Sin embargo, aseguró que dicha normativa nunca fue implementada. Propuso que se active de inmediato para aliviar la carga fiscal de los vecinos y fomentar la creación de espacios verdes, mejorando la calidad de vida en la comuna.
Asimismo, insistió en la importancia de cumplir con la Ley 1777, que establece la descentralización presupuestaria de las comunas. “Es esencial para extender la participación de los vecinos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, afirmó, dejando claro que la falta de aplicación de esta Ley limita la capacidad de las comunas para atender las demandas locales.
Finalmente, responsabilizó a los legisladores que apoyen el proyecto sin modificaciones: “serán responsable del desastre que generarán”, e hizo un llamado urgente: “Por favor, hagan algo por esta ciudad”. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por los presentes.
La audiencia pública continúa siendo un espacio clave para que los vecinos expresen su oposición y aporten propuestas a la polémica reforma del Código Urbanístico.













