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Un plan para evitar el cierre

Enrique Rositto, vocero de los metrodelegados, explica el proyecto que permitiría mantener abierta la línea A.

Dos días atrás, el jefe de gobierno Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa en donde detalló algunos puntos sobre las medidas que se tomarán en relación al subterráneo a partir de que la Ciudad se hizo cargo del servicio.  Una que generó gran repercusión fue el anuncio del cierre de la línea A por un tiempo aproximado de dos meses. “Intentaremos sacar de servicio los actuales coches lo antes que podamos y ponerlos en funcionamiento a los nuevos para aprovechar la baja estacionalidad del Subte por las vacaciones de enero. El plazo técnico rondará los 60 días. La gente tendrá que buscar otras formas de viajar y los comerciantes deberán negociar con Metrovías sus contratos de alquileres. Confío en que entre Subterráneos de Buenos Aires y Metrovías el cambio de la línea A se haga en el menor tiempo posible. En este país la palabra está muy devaluada, y hay muchos que salen a hablar sin saber lo que dicen. La auditoría del Metro de Barcelona indicó que lo primero que había que hacer era sacar los trenes de la línea A” expreso el jefe de Gobierno porteño.

Frente a este anuncio, los trabajadores nucleados en la AGTSyP plantearon otra propuesta. Enrique Rositto, vocero de los metrodelegados, explicó que hay alternativas para cumplir con las exigencias de prueba que tienen los nuevos trenes sin afectar el servicio de la línea A. “Los coches nuevos, antes de salir a circular, tienen que tener una cantidad de kilómetros recorridos que se estima en 2000. Nosotros planteamos la posibilidad de dividir la línea haciendo un corte en la estación Primera Junta; entonces los coches nuevos, vacíos  (en verdad se los carga con bolsas de arena) circularían de Primera Junta a San Pedrito –en las estaciones que ya están construidas pero que no están habilitadas (como Plaza Flores) hasta lograr el kilometraje  necesario, ya que ese recorrido ida y vuelta sumaría unos 10 kilómetros, y, de Primera Junta a Plaza de Mayo se mantendría la circulación normal con los coches viejos. De esta forma impactaría mucho menos en las 200.000 personas que utilizan la línea diariamente”.

A su vez, Rositto aclaró que se podría aprovechar el fin de semana largo de carnaval para hacer el cambio total de coches, y de esta manera afectar lo mínimo indispensable el servicio. Y agregó que los dos tipos de coches no pueden circular en simultáneo ya que los trenes actuales trabajan con 1100 voltios, y los que compró el gobierno nacional, con 1500.

Esta propuesta fue acercada a los funcionarios de SBASE pero rápidamente fue desestimada por el gobierno porteño. “Le hicimos llegar esta propuesta al SBASE y Rodríguez Larreta lo ha desestimado. Pero nosotros nos hemos asesorado con una eminencia en este tema como lo es Jorge Mendoza, ingeniero, y nos dice que esto es posible, ya los 2000 kilómetros que tiene que circular estas formaciones antes de salir al ruedo, lo pueden hacer de cualquier forma.”

Los trabajadores sospechan que esta respuesta del gobierno a su propuesta responde mas a intereses electorales que al mejoramiento real del subterráneo. “Planes alternativos hay, así que seguramente el plan pasa por otro lado. Lo único que se nos ocurre es que detrás de esto,  Macri le dé una lavada de cara a algunas estaciones, pintar un poco, cambiar algunos cerámicos para luego hacer una gran inauguración, con mucha pompa, mostrando un jefe de gobierno que es un mes inaugura una línea, cuando en verdad no es así, ya que algunas estaciones fueron construidas hace más de dos años” explica Rositto.

Sin embargo, el vocero de los Metrodelegados no niega la necesidad de reparación de las estaciones. “Es verdad que hay que reformar cosas en las estaciones. Accesibilidad, por nombrar un ítem. Para darte un ejemplo,  en la estación Acoyte el ascensor todavía no funciona y eso afecta a muchos usuarios. Nosotros no estamos en contra de la incorporación de nueva tecnología, mas segura, mas confiable, pero planteamos la posibilidad que no impacte en los usuarios por uno o dos meses”.

Control de las obras

Consultado sobre si los trabajadores van a poder seguir de cerca los trabajos que se vayan realizando en estos dos meses, Rositto afirmó que por ahora no los han citado a formar parte de ningún monitoreo de obras. “Igualmente con lo los guardas y los conductores van a tener que realizar la reinstrucción es decir, el conocimiento y la aprobación técnica para su registro habilitante de los nuevos trenes, o sea que van a estar ahí abajo dentro del túnel, con lo cual va a haber de los hechos una suerte de monitoreo”.

Frente a la incógnita de cómo serán los nuevos coches que desenbarcaran provenientes de China, el metrodelegado afirmó que  Rositto van a ser mas silenciosos, mas cómodos y van a tener un buen sistema de extracción. “Nos parece importante que haya un plan a mediano y largo plazo, como funciona en todo el mundo, de material ferroviario. Creemos que si este es el primer paso para la renovación total de la flota, bienvenido sea.  Es muy importante poder unificar la flota y que no haya diez marcas distintas de trenes, porque por ejemplo,  hace mas caro la compra repuestos. Incluso si los trenes son de la misma marca y todas las líneas los usan, después se pueden intercambiar de línea en caso que haya alguna urgencia”.

¿La Ciudad se hará hacer cargo de la gestión? Este es un rumor que esta dando vueltas desde hace unos días. Frente a este aspecto, Rositto expresó que no cree que sea imposible, aunque resaltó que lo prioritario es que se haga una auditoría para saber cumplimientos e incumplimientos de la concesionaria. “Bienvenido sea si se estatiza el subte, siempre y cuando se haga en forma responsable y con organismo de control. Que sea del Estado no es garantía por sí mismo” aclara. “Sbase ha demostrado en los últimos 10 años que a pesar de ser la propietaria real del subte no ha controlado a la concesionaria. Igualmente,  desde lo político entendemos que el subte tiene debe estar en manos del Estado porque puede invertir y proyectar correctamente e imponer, en caso que sea necesario, los subsidios para que el servicio sea accesible”.