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Cuando los mecánicos cordobeses recuperaron su sindicato

A 40 años de la recuperación del SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor), cuando triunfó la lista de recuperación sindical encabezada por René Salamanca en 1972, Agustín Funes, ex delegado de los mecánicos cordobeses y compañero de Salamanca, relata la experiencia protagonizada por los obreros mecánicos de Córdoba junto con el secretario general, quien fue secuestrado y desaparecido el 24 de marzo de 1976.

A 40 años del triunfo en el SMATA, Agustín Funes, ex delegado de los mecánicos cordobeses relata la experiencia protagonizada por los obreros mecánicos de Córdoba junto a René Salamanca, secretario general del gremio, quien fue secuestrado y desaparecido el 24 de marzo de 1976.

“Creo que la SMATA pone como antecedente histórico que se podía recuperar los sindicatos en manos de los jerarcas sindicales y peronistas con una línea clasista. (…) La dirección de la lista marrón con René fue una expresión acabada y aplicada desde el movimiento obrero mecánico, que era peronista y su dirección había sido desde entonces de direcciones peronistas –unas mas otras menos- pero burócratas y traidores.

El Cordobazo marcó el camino hacia la recuperación sindical y donde había que poner el acento principal de la dirección de las masas para poderlas conducirlas a ese gran triunfo. Puso de manifiesto que la clase obrera de Córdoba había hegemonizado el conjunto de su pueblo. Marcaba un camino de levantamiento prácticamente insurreccional.
Ese clasismo que todavía era incipiente en las masas había tomado el camino de recuperar los cuerpos de delegados y las comisiones internas para recuperar los sindicatos.
Las fuerzas revisionistas que tenían fuerza entre los mecánicos, no habían podido dar una respuesta a los trabajadores, porque ellos luchaban para desperonizar a las masas junto a los trotskistas y desde ahí ganar el sindicato. Lo opuesto a eso era hacer un frente amplio, con hegemonía y clasismo todavía incipiente pero fuerte en las masas y a partir de ahí recién plantearse una recuperación del gremio pero con centro en ganar a las masas peronistas para esa recuperación. Yo creo que ese es el gran acierto en esa recuperación y la fuerza antigolpista.
Para la profundidad que llegó la recuperación del SMATA en la línea del clasismo en las masas mecánicas -que llegó a Villa Constitución, a tantas otras fabricas, a los obreros rurales, a las ligas agrarias-, todo eso tuvo una proyección que encabezo René y el partido con Gody Alvarez a la cabeza de un proceso tan rico y revolucionario.

Creo que estamos frente a 40 años de que no lo vamos a poder analizar en las mismas condiciones, pero tampoco vamos a poder si no hacemos un recorrido histórico que nos diga cual fue el eje principal de aquella línea. Porque hoy tenemos planteado un serio problema que es ¿para qué vamos a ganar a las masas? Necesitamos ganar a las masas para qué y en qué frente vamos a disputar la dirección de ella? La línea de masa del clasismo es el eje principal que recuperó al SMATA porque fue el fortalecimiento de una línea que comenzó hacia al Cordobazo, durante el Cordobazo y la recuperación de la SMATA.
La principal diferencia que se permitía entre la dirección de los dos gremios (SMATA y Luz y Fuerza) era que Agustín Tosco (dirigente de LyF) estaba muy impregnado porque en su sindicado predominaba el PC y los revisionistas, y Tosco tenia una duda: la búsqueda de una unidad, como diciendo que el camino para la unidad de las masas esta en -si la mayoría es peronista-, unir a esas masas. Ahí viene la importancia de incorporar en esa CGT tres líneas: una línea combativa que era la de Tosco, una línea combativa y peronista que era la de Atilio López y una línea clasista y revolucionaria como era la de René Salamanca. Ahí se expresa la comprensión que va ganando Tosco en el reconocimiento a Salamanca. René Salamanca y Gody Álvarez no titubearon, y decidieron desde la SMATA para todos los mecánicos y principalmente a los peronistas a ir a recibir a sus lideres ahí.

Es un hecho histórico que hay que tomarlo ahora donde aparecen tantas variantes y que la marcha peronista queda en un mar de confusiones y que termina votando lo que vota, y el clasismo debe jugar el papel del clasismo: asumir a la clase obrera sobre el punto de vista de que son todas masas explotadas. En este aspecto nunca se dio la unidad de clases como se dio en el SMATA Córdoba, que fue la de unir peronistas, radicales, socialistas, comunistas revolucionarios y trotskistas. Lo que predominó fue la gran influencia del clasismo liderado por René y Gody.
El proletariado cuando lucha lo hace para ganar, no quiere que todo sea negociación. El convenio que se logro fue parte de lucha y negociación pero ganando, en eso dió pasos muy grandes René Salamanca.”