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Microreserva urbana en Almagro: el proyecto vecinal que busca salvar un terreno de 30 años de abandono

Relieve impulsa una iniciativa para convertir un predio nacional de Acuña de Figueroa 981 en un espacio verde público. Mientras el Gobierno nacional insiste con su venta, vecinos y profesionales proponen preservar el ecosistema espontáneo que creció durante más de tres décadas. Por Martín Bustamante.
Relieve

En un barrio con uno de los índices más bajos de espacios verdes por habitante de la Ciudad de Buenos Aires, un grupo de vecinos y profesionales impulsa una propuesta que busca cambiar la lógica tradicional del desarrollo urbano. El colectivo Relieve propone convertir el terreno ubicado en Acuña de Figueroa 981, propiedad del Estado nacional y abandonado desde hace más de treinta años, en una microreserva urbana abierta a toda la comunidad.

La iniciativa surge en un contexto marcado por la decisión del Gobierno nacional de incluir el predio dentro del listado de inmuebles destinados a la venta. Frente a esa posibilidad, el colectivo elaboró un proyecto de ley, consiguió el acompañamiento de distintos legisladores y de la Junta Comunal, mientras continúa reclamando que el terreno permanezca como patrimonio público.

En diálogo con este medio, Mariela Zulieta, integrante de Relieve, explicó el origen de la propuesta y los beneficios ambientales y sociales que tendría conservar el espacio.

Un ecosistema que nació de manera espontánea

Según explicó Zulieta, el proyecto parte de una realidad ya existente.

Durante más de tres décadas, el predio permaneció sin intervenciones importantes y permitió el desarrollo natural de un ecosistema donde crecieron árboles, vegetación y distintas especies de fauna urbana.

«Nos encontramos con un terreno que ya posee un ecosistema espontáneo y una gran superficie absorbente. Entonces pensamos que lo mejor era preservar ese carácter verde y hacerlo accesible para toda la comunidad», señaló.

A partir de esa observación surgió el concepto de microreserva urbana, una figura poco habitual en Argentina que combina la conservación ambiental con el uso público del espacio.

La diferencia respecto de una reserva natural tradicional es que se trata de un lote relativamente pequeño, completamente inserto dentro del tejido urbano de Almagro.

La propuesta contempla generar accesos, senderos y sectores de permanencia para que los vecinos puedan recorrer el predio sin alterar su funcionamiento ecológico.

Una respuesta al déficit de espacios verdes

Para Relieve, el proyecto representa también una respuesta concreta a una de las principales problemáticas urbanas del barrio.

Almagro integra las comunas con menor cantidad de metros cuadrados de espacio verde por habitante de toda la Ciudad.

«Sería plantear una solución con lo que ya existe», explicó Zulieta. «El terreno está hace más de treinta años así y ya cumple funciones ambientales muy importantes.»

Entre los beneficios que mencionó aparecen:

  • mayor superficie absorbente para reducir inundaciones;
  • mejora de la calidad del aire;
  • disminución del ruido urbano;
  • regulación de la temperatura;
  • conservación de biodiversidad;
  • creación de un nuevo espacio público de encuentro.

La entrevistada destacó además que quienes viven frente al terreno perciben diariamente esas diferencias.

«Entrás y cambia la temperatura, cambia el sonido. Es muy evidente la diferencia que produce tener un ecosistema así en medio de una ciudad completamente construida.»

Salud mental y comunidad

Más allá de los beneficios ambientales, Relieve sostiene que recuperar el predio tendría un fuerte impacto social.

Para Zulieta, los espacios verdes no solo cumplen funciones ecológicas, sino que también fortalecen la vida comunitaria.

«El espacio verde propicia el encuentro entre vecinos. Hoy hablamos mucho de salud mental, y el contacto con la naturaleza, con otras personas y con el espacio público también es salud.»

En ese sentido, explicó que la propuesta busca combinar las características de una reserva con el funcionamiento cotidiano de una plaza.

«No queremos que sea un lugar cerrado. Queremos que sea un espacio verde público donde las personas puedan caminar, encontrarse y disfrutar del barrio.»

Un colectivo multidisciplinario

Relieve nació en 2022 y actualmente está integrado por once personas provenientes de distintas disciplinas.

Entre sus integrantes hay arquitectos, fotógrafos, diseñadores gráficos, sociólogos, politólogos y vecinos de la zona.

La propia Zulieta vive frente al terreno, al igual que otra de las integrantes del colectivo.

Según contó, el trabajo se desarrolla de manera completamente autogestiva y con un fuerte vínculo con la comunidad.

«Cada vez que estamos trabajando en la puerta del terreno aparecen vecinos preguntando qué pasa, cuándo sale el proyecto o dónde pueden firmar para apoyarlo.»

Ese acompañamiento espontáneo terminó convirtiéndose en uno de los principales motores de la iniciativa.

«Hay un cariño muy fuerte del barrio hacia ese lugar. Muchísima gente dice que siempre soñó con que allí hubiera una plaza.»

La amenaza de la venta

El principal obstáculo que enfrenta actualmente el proyecto es la decisión del Estado nacional de vender el inmueble.

Durante la gestión anterior, la Agencia de Administración de Bienes del Estado había recibido la propuesta presentada por Relieve, aunque el cambio de gobierno modificó completamente el escenario.

A fines de 2024 el predio fue incorporado al listado de bienes nacionales puestos a subasta.

Desde entonces ya se realizaron varios intentos de venta, todos sin oferentes.

Sin embargo, cada nueva convocatoria redujo el precio base del terreno.

«Ya está por debajo del valor del metro cuadrado en Almagro», advirtió Zulieta.

El colectivo presentó además un proyecto de ley en la Legislatura porteña para impulsar la preservación del predio, que cuenta con acompañamiento de legisladores de distintos bloques y con el respaldo de la Junta Comunal.

No obstante, todavía esperan ser recibidos por representantes del Gobierno nacional y del Gobierno de la Ciudad.

Un debate sobre el modelo urbano

Para Relieve, la discusión trasciende un terreno específico.

La organización sostiene que el caso permite abrir un debate sobre el futuro de Buenos Aires y la necesidad de incorporar nuevos criterios ambientales en la planificación urbana.

En una ciudad cada vez más densificada, donde abundan los desarrollos inmobiliarios y escasean los espacios verdes, la propuesta de una microreserva urbana plantea otra forma de pensar el crecimiento.

Mientras el Estado insiste con la venta del inmueble, el colectivo continúa sumando apoyos para evitar que el predio termine convertido en una nueva torre y pueda transformarse, en cambio, en un espacio público pensado para la biodiversidad, el encuentro vecinal y la mejora de la calidad de vida en Almagro.