Los habitantes del barrio «Papa Francisco» y de la villa 20 de Villa Lugano, dieron hoy una conferencia de prensa junto a legisladores porteños en la puerta del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) para exigir la urbanización con radicación de los asentamientos y el cumplimiento de la ley 1770 que ordena la construcción de viviendas en el predio ocioso.
Las camas están hechas, la bebida bien acomodada. En el fondo de la carpa, detrás de escena entramos en confianza. Allí los huelguistas comienzan a contar su historia.
Son huelguista no porque estén haciendo paro en sus precarizados trabajos en cooperativas tercerizadas por el gobierno de la ciudad, sino porque está vez decidieron para su alimentación. Por cinco días solo conocerán el sabor de las más variadas bebidas que les permitan engañar la falta de sólidos.
Y cuentan su historia. La de ahora y la de antes. O sea la de siempre, “Yo ya había hecho una huelga en Bolivia” relata una de las tantas vecinas nucleadas en la Corriente Villera Independiente. Esta vuelta la cuestión es la urbanización de las zonas donde viven, algo tan básicos como habitar un barrio con casas, veredas, agua, luz, gas y todos los servicios conocidos en cualquier urbe.
Buenos Aires, mediodía. La avenida más ancha de todas ya arribó al punto de máxima saturación. Los autos circulan, los ruidos de las bocinas y los motores invaden el ambiente, los seres caminan rápido, pero tanto Marcelo como cualquiera de esos hombres y mujeres no están apurados. Su mirada parece perdida. Mientras, hablan en la conferencia de prensa quienes no tenían nada y ahora tienen muy poquito porque lograron armarse un ranchito con bolsas, palos y ramas en un terreno en el sur de la ciudad. Muchas son madres solas, o mejor dicho madres solas de sus maridos, pero cada vez más acompañadas de otras madres y otros niños y otros vecinos.
Pero no solo los vecinos acompañan, también lo hacen movimientos sociales, legisladores y profesionales. “Estamos en una lucha tremendamente desigual” dice Beatriz Pedro, Profesora de la Facultad de Arquitectura y directora del Taller libre de Proyecto Social. Beatriz junto a otros profesionales y estudiantes estuvieron desde el principio en la toma y, junto a los delegados elaboraron un proyecto para construir un barrio, “no una villa”. Los vecinos de Lugano sostienen que esos terrenos están contemplados en la sanción de la ley de urbanización de la villa 20. La ley aún espera su cumplimiento.
En efecto, el terreno que está ubicado al lado de la villa de Lugano, a pocos metros del Parque Indoamericano durante años fue propiedad de la Policía Federal. Allí funcionaba un depósito de autos viejos y crecía cada vez con fuerza el riesgo de contagio de dengue como consecuencia del agua retenida en ese lugar.
Pasaron 20 días del acampe frente al obelisco y ya se empieza a hablar de una huelga seca. Los plazos para el desalojo en Lugano cada vez se acortan más. Mientras, un conflicto que se recrea un y otra vez parece no estar entre las prioridades de gobernantes y funcionarios que se debaten públicamente con que velocidad hacer desalojos, pero que lejos están de plantearse porque llegamos a esta situación.
Pablo Bergel, diputado de la Ciudad de Buenos Aires por Proyecto Sur
Gustavo Vera, legislador de la ciudad de Buenos Aires por Alameda Verde















