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Cristina Corzo: reclama más espacios verdes y cuestiona modificaciones al Código Urbanístico

Enfatizó que los cambios propuestos por el Poder Ejecutivo no reflejan las necesidades de los barrios de Balvanera y San Cristóbal, que integran la comuna. Por Martín Bustamante.

En la audiencia pública realizada en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Cristina Corzo, vecina de la Comuna 3 e integrante del Consejo Consultivo y la Comisión de Ambiente y Espacio Público, expresó contundentes críticas al proyecto de modificación del Código Urbanístico, aprobado en primera lectura.

«Algo que comienza mal, después se emparcha, pero no termina bien», afirmó al cuestionar la falta de consulta previa con los consejos consultivos, instancias barriales que reúnen a vecinos y comuneros.

Entre las problemáticas señaladas, destacó la sobrepoblación, la falta de espacios verdes y las decisiones que afectan la calidad de vida. «Balvanera tiene solo 40 cm² de espacio verde por habitante, la segunda cifra más baja de la ciudad. Además, el calentamiento global y la cementación de las plazas agravan la situación, generando temperaturas insoportables en verano», explicó.

Corzo también cuestionó la densificación urbana propuesta. «¿Densificar para qué? La ciudad tiene una población estable desde hace 70 años, pero los alquileres exorbitantes están expulsando a las clases medias y bajas», señaló.

En este contexto, subrayó la importancia de equilibrar el crecimiento urbano con políticas públicas que garanticen la calidad de vida. «Es necesario que el desarrollo inmobiliario sea responsable y no sacrifique los derechos básicos de los vecinos, como el acceso a espacios verdes y la preservación del entorno barrial», sostuvo, haciendo un llamado a los funcionarios a reconsiderar las prioridades del proyecto.

Asimismo, reclamó la creación de espacios verdes y polideportivos en terrenos bajo las autopistas, como una solución a la falta de infraestructura recreativa. «No necesitamos más cemento, necesitamos más verde», remarcó.

Finalmente, pidió a los legisladores considerar las propuestas vecinales antes de la aprobación definitiva del proyecto. «Los vecinos habitamos, caminamos, sufrimos y disfrutamos nuestros barrios; merecemos ser escuchados», concluyó entre aplausos.

La participación de vecinos como Corzo evidencia la creciente preocupación por el impacto urbano de estas modificaciones y refuerza la demanda de una ciudad más inclusiva y sostenible.