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Preocupación vecinal por el riesgo de derrumbe de viviendas antiguas en Balvanera

Vecinos de Balvanera advierten sobre viviendas con graves daños estructurales en zonas de alto tránsito y relatan un proceso de denuncias lento, mientras crece el temor por posibles derrumbes y riesgos para quienes viven y circulan por la zona. Por Martín Bustamante.

La preocupación de vecinos y vecinas de Balvanera crece frente al riesgo de derrumbe de varias viviendas antiguas, algunas ocupadas y otras clausuradas, ubicadas en zonas con intensa circulación peatonal y vehicular. Grietas profundas, caída de revoques, ladrillos a la vista y apuntalamientos provisorios conforman un escenario que genera temor por posibles accidentes.

Una de las vecinas que sigue de cerca esta problemática es Adriana Álvarez, quien desde 2023 viene realizando denuncias formales tras detectar el deterioro avanzado de una propiedad situada en la esquina de Jean Jaurès y Sarmiento, una intersección clave del barrio.

Denuncias al 103 y un proceso lento de intervención

“Empecé a notar fisuras, se caía el revoque y se veían los ladrillos. Las rejas del local de abajo se doblaban”, relató Adriana en diálogo con Abran Paso. Ante la falta de información inicial, se contactó con una referente comunal, quien le indicó que las denuncias debían realizarse a través del 103, la línea de emergencias edilicias de la Ciudad.

Tras las primeras inspecciones, el edificio fue apuntalado con estructuras provisorias, una medida preventiva que no logró frenar el deterioro. Con el paso de los meses, las rajaduras continuaron ampliándose y se produjeron nuevos desprendimientos de material.

Clausuras, ocupaciones y riesgo persistente

En una instancia posterior, la propiedad fue clausurada, aunque la situación se agravó cuando quienes la habitaban rompieron la faja y volvieron a instalarse en el inmueble. Frente a este escenario, Adriana amplió las denuncias y se comunicó con la Comisaría Vecinal 3A y con la Justicia.

Luego de casi dos años y medio, finalmente se logró el desalojo del edificio, aunque su estado sigue siendo motivo de alarma. Los vecinos desconocen si la construcción será demolida o si se intentará una recuperación estructural, algo que consideran poco viable.

Una esquina crítica por el tránsito y las paradas de colectivos

El riesgo se potencia por la ubicación del inmueble. La esquina de Jean Jaurès y Sarmiento concentra un alto flujo de tránsito, con circulación de las líneas de colectivo 24, 124, 180 y 71, además de una gran cantidad de peatones durante todo el día.

“Si eso se cae, puede caer sobre un colectivo, un auto o una persona que esté esperando en la parada”, advirtió Adriana. A esto se suma la cercanía con otras construcciones antiguas, algunas de más de 100 años, que presentan señales visibles de deterioro.

No es un caso aislado: al menos cinco propiedades en riesgo

Según el relevamiento vecinal, en apenas tres cuadras se identifican al menos cinco propiedades en riesgo de derrumbe. Entre ellas, una vivienda en Boulogne Sur Mer y Sarmiento, otra a mitad de cuadra sobre Sarmiento al 2900, y una más en Ecuador y Sarmiento, donde funcionó un hotel y que también presenta problemas estructurales.

En algunos casos se trata de casas antiguas; en otros, de depósitos o edificaciones intervenidas de manera irregular, lo que incrementa el peligro para las viviendas linderas.

El riesgo para quienes viven y transitan la zona

Más allá del daño material, los vecinos advierten sobre el riesgo de vida que implica habitar o circular por estas zonas. “No es solo que se caiga sobre alguien que pasa, sino que se caiga con gente adentro”, remarcó Adriana.

La lentitud de las respuestas oficiales es otro punto de preocupación. “Cuando intervino la comisaría, el proceso se activó, pero fue lento. No hace falta ser técnico para darse cuenta de que algo está mal”, sostuvo.

Organización vecinal y prevención para evitar tragedias

El recuerdo de derrumbes ocurridos en otros barrios porteños impulsa a los vecinos a no mirar para otro lado. “No quiero cargar con la conciencia de haber podido hacer algo y no hacerlo”, afirmó Adriana, quien hoy se convirtió en una referencia barrial para canalizar denuncias.

Mientras se espera una definición sobre el destino de estas propiedades, los vecinos reclaman controles preventivos, inspecciones periódicas y respuestas más rápidas para evitar una tragedia anunciada en Balvanera.