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LA CERVECERIA DE CORDOBA

Pasaron 15 años de un hecho que conmovió la historia de una de las ciudades más importantes del país. Los antecedentes de la década de 1970 y la situación actual en la Provincia de Córdoba.

Pasaron 15 años de un hecho que conmovió la historia de una de las ciudades más importantes del país. Los antencedentes de la década de 1970 y la situación actual en la Provincia de Córdoba.

Un contundente y emotivo acto evocó la toma de la Cervecería, homenajeando a los trabajadores, familias y vecinos de los barrios Alberdi y Villa Páez. Los 105 días de toma, desalojada con una represión, escribieron una de las páginas del movimiento obrero cordobés.

El 21 de agosto, en la entrañable esquina de Enfermera Clermont y Tornú, donde funcionaba el Sindicato de Obreros de la Cervecería Córdoba, arrancó el acto en el que se reivindicó la historia de los trabajadores. “Durante 105 días –desde el 4 de mayo al 17 de agosto de 1998– los obreros de la Cervecería mantuvimos tomada la fábrica en defensa de la fuente de trabajo” anunciaron desde el palco.

“La lucha que enfrentó la política de Mestre, fue creciendo día tras día, ganándose la solidaridad del barrio, de la clase obrera cordobesa; y de los trabajadores y el pueblo del país, allí donde llegaron los ecos de esta gesta”, balancean en el documento leído por un obrero cervecero y la esposa de otro de ellos, destacando la solidaridad recibida: “Cientos de estudiantes se acercaron a la Cervecería y formaron parte de las guardias, reforzándolas desde afuera, y recogieron aportes para colaborar con el sostenimiento de la toma”. Al calor de esta toma se realizaron marchas, actos y los dos últimos paros provinciales decretados por la CGT. Uno de ellos un 29 de mayo, donde habló un cervecero, y se resaltó el hilo conductor entre las luchas del Cordobazo con las que protagonizaron en ese momento.

En el barrio continúa la lucha desde la Multisectorial Defendamos Alberdi contra las demoliciones. Entre ellas, la de la mítica chimenea de la Cervecería (destruida a pesar de la resistencia de vecinos y trabajadores, después de 83 años en el 2010, y hoy reconstruida como un repudiado bloque hormigón). Al local sindical, que fue despojado y vendido, lo consideran como parte de “los bienes tangibles e intangibles a proteger de nuestro barrio, porque forman parte del patrimonio histórico cultural e identitario”. Por eso convocan a recuperarlo, y que sea parte de los “bienes patrimoniales catalogados protegidos por la ordenanza 11.190”. La fuerte ligazón entre los trabajadores cerveceros y el barrio se tejió desde la década del ’30 con la fundación y funcionamiento clandestino del sindicato.