El diputado de la Ciudad de Buenos Aires Leandro Santoro presentó un proyecto de resolución para que el Gobierno porteño informe cómo funcionan actualmente las políticas de asistencia domiciliaria destinadas a personas mayores. El pedido incluye datos sobre beneficiarios, listas de espera, formación de asistentes gerontológicos, valor de las prestaciones, pagos y presupuesto.
¿Cuántas personas mayores reciben asistencia domiciliaria en la Ciudad? ¿Cuántos asistentes gerontológicos están activos? ¿Cuánto se paga por hora y cómo se garantiza que ese dinero llegue efectivamente a quienes realizan las tareas? Esas son algunas de las preguntas que el diputado porteño Leandro Santoro busca que responda el Gobierno de la Ciudad.
A través de un proyecto de resolución, el legislador solicitó información actualizada sobre las políticas de asistencia domiciliaria para personas mayores y sobre la formación y las condiciones de trabajo de los asistentes gerontológicos.
El pedido establece un plazo de 30 días para que el Poder Ejecutivo porteño informe sobre distintos aspectos vinculados con estas prestaciones. Entre ellos, reclama conocer la cantidad de asistentes inscriptos en el Registro Único y Obligatorio de Asistentes Gerontológicos (RUOAG) y cuántos se encuentran actualmente activos, con información discriminada por comuna.
Cuántas personas mayores reciben asistencia
Uno de los principales puntos del proyecto apunta a conocer el alcance concreto de la asistencia domiciliaria financiada por el Estado porteño.
Santoro pidió saber cuántas personas mayores reciben actualmente servicios de asistencia domiciliaria financiados total o parcialmente por el Gobierno de la Ciudad, también con un detalle por comuna.
El proyecto busca además conocer cuál es la cantidad promedio de horas de asistencia que recibe cada persona beneficiaria y cuáles son los criterios utilizados para determinar esa carga horaria.
La información permitiría, según los fundamentos de la iniciativa, tener una mirada más precisa sobre el alcance territorial de una política destinada a acompañar a personas mayores que necesitan apoyo para desarrollar actividades de la vida cotidiana.
El foco puesto en la formación de asistentes gerontológicos
Otro de los ejes del pedido está relacionado con quienes realizan las tareas de asistencia.
La iniciativa solicita que el Ejecutivo informe cuáles son los requisitos vigentes para la formación, inscripción y habilitación de asistentes gerontológicos, incluyendo la carga horaria, los contenidos mínimos y las instituciones autorizadas para brindar la capacitación.
También pregunta específicamente si la formación vigente mantiene una carga de 240 horas y, en caso de existir diferencias, cuáles son respecto de los requisitos o estándares establecidos a nivel nacional.
Para Santoro, conocer las condiciones de capacitación resulta relevante para evaluar la calidad y continuidad de una prestación que tiene un papel cada vez más importante frente al envejecimiento de la población.
Cuánto se paga por hora y cómo llega el dinero al asistente
El proyecto también pone la lupa sobre el aspecto económico de la prestación.
Entre los datos solicitados figura el valor hora actualmente reconocido para las prestaciones de asistencia gerontológica financiadas por la Ciudad, el mecanismo utilizado para determinarlo y la modalidad y periodicidad con la que se actualiza.
Pero el pedido no se limita al monto. También busca conocer el circuito administrativo y financiero mediante el cual se realizan los pagos: quién recibe los fondos, cómo se efectiviza el pago al asistente y qué mecanismos existen para comprobar que el dinero llegue efectivamente a la persona que realiza el servicio.
Reclamos por pagos e incumplimientos
En esa misma línea, la iniciativa solicita información sobre la cantidad de reclamos, denuncias o incumplimientos registrados durante los últimos dos años relacionados con el pago de las prestaciones a asistentes gerontológicos.
El Gobierno porteño debería informar además qué medidas fueron adoptadas frente a esas situaciones.
El planteo busca así conocer no solamente cuánto dinero se destina a la política, sino también cómo funciona el sistema de pagos y qué mecanismos existen para garantizar que los recursos lleguen a quienes prestan efectivamente la asistencia.
Presupuesto y posibles listas de espera
El proyecto incorpora además una dimensión presupuestaria. Santoro pidió conocer cuánto dinero fue asignado y ejecutado durante los últimos dos ejercicios para los programas de asistencia domiciliaria destinados a personas mayores y para la formación de asistentes gerontológicos.
A su vez, solicita información sobre las solicitudes recibidas durante el último año, las altas otorgadas, las bajas y los pedidos que todavía se encuentran pendientes.
En caso de existir una lista de espera, el Ejecutivo debería precisar cuántas personas la integran y cuál es el tiempo promedio que deben aguardar para acceder a la prestación.
Una política vinculada con la autonomía de las personas mayores
En los fundamentos del proyecto, Santoro plantea que el envejecimiento de la población genera la necesidad de fortalecer políticas que permitan a las personas mayores conservar su autonomía y permanecer en sus hogares y entornos habituales durante el mayor tiempo posible.
En ese marco, define a la asistencia domiciliaria como una herramienta central para acompañar a quienes necesitan apoyo en las actividades de la vida cotidiana.
Por eso, el pedido de información busca conocer con mayor precisión cuántas personas acceden actualmente a estas prestaciones, cómo se determinan las horas de asistencia y si existen dificultades para acceder al servicio.
También plantea que la calidad de la atención depende de la formación adecuada de los asistentes gerontológicos y de condiciones que permitan sostener su tarea, por lo que considera necesario conocer tanto los requisitos de capacitación como el valor de las prestaciones y sus mecanismos de actualización.
Un diagnóstico sobre el funcionamiento del sistema
El proyecto presentado en la Legislatura porteña no propone modificar en esta instancia el sistema de asistencia domiciliaria, sino obtener información oficial sobre su funcionamiento actual.
El objetivo planteado en los fundamentos es contar con un diagnóstico que permita identificar eventuales dificultades de acceso, implementación y sostenibilidad de estas políticas. También busca conocer si los recursos destinados a la asistencia llegan efectivamente a quienes realizan las tareas.
La discusión sobre la asistencia domiciliaria atraviesa así dos dimensiones que el proyecto busca mirar de manera conjunta: el derecho de las personas mayores a contar con apoyos que les permitan sostener su autonomía y las condiciones en las que trabajan quienes brindan esos cuidados.














