La reducción del Programa Remediar, que pasó de contemplar 128 medicamentos a concentrar su provisión en apenas seis fármacos, abre interrogantes sobre el abastecimiento gratuito en los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) de la Ciudad de Buenos Aires. Entre los medicamentos excluidos aparecen tratamientos para la diabetes, enfermedades tiroideas, infecciones bacterianas y afecciones respiratorias. La principal preocupación es cómo se garantizará la continuidad de las personas que dependen de esos medicamentos.
El acceso gratuito a medicamentos esenciales en los centros de atención primaria de la Ciudad enfrenta un nuevo escenario a partir de los cambios implementados por el Gobierno nacional en el Programa Remediar. La reducción de la cobertura genera incertidumbre sobre la disponibilidad de tratamientos que durante años fueron distribuidos a través de los CeSAC.
Creado en 2002, Remediar tenía como objetivo garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales para las personas que se atienden en el primer nivel del sistema público de salud. Durante más de dos décadas, funcionó mediante la compra centralizada de medicamentos y su distribución a centros de atención primaria de todo el país.
Sin embargo, según los fundamentos de una iniciativa presentada en la Legislatura porteña, la cobertura nacional pasó de un vademécum de 128 medicamentos a solamente seis: aspirina, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina, principalmente vinculados con la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
Qué medicamentos dejaron de estar incluidos
La reducción del listado implica la exclusión de medicamentos utilizados para tratar enfermedades crónicas y afecciones frecuentes.
Entre ellos se encuentran:
- Metformina, utilizada para el tratamiento de la diabetes.
- Levotiroxina, indicada para patologías tiroideas.
- Amoxicilina, un antibiótico utilizado para tratar infecciones bacterianas.
- Salbutamol, empleado en el tratamiento de enfermedades respiratorias.
- Otros medicamentos vinculados con tratamientos de salud mental.
La modificación plantea un problema para quienes recibían estos medicamentos gratuitamente en los centros de salud. Si la provisión nacional deja de cubrirlos, las jurisdicciones deberán definir cómo sostener esos tratamientos y evitar que los pacientes queden sin acceso a la medicación.
El impacto en los centros de salud de la Ciudad
En Buenos Aires, Remediar constituye una herramienta relevante para el abastecimiento de medicamentos de los CeSAC. Según el Informe de Auditoría N.º 3.24.11 de la Auditoría General de la Ciudad, durante 2022 el programa distribuyó en la jurisdicción 301.607 tratamientos y 1.315 botiquines.
El mismo informe señala que los medicamentos destinados a los sistemas musculoesquelético, nervioso y cardiovascular representaban el 55% de la composición de los botiquines. Por su parte, los antiinfecciosos y los medicamentos para los sistemas digestivo y respiratorio representaban otro 32%.
La auditoría, correspondiente al ejercicio 2023 y aprobada en marzo de 2025, concluyó que el programa cumplía su función de suministrar medicamentos a la población beneficiaria de los establecimientos relevados. Sin embargo, también detectó deficiencias en los mecanismos de gestión y control.
Entre los problemas identificados figuraban la falta de un sistema centralizado para registrar los ingresos y egresos de medicamentos y dificultades para verificar las existencias físicas. En particular, se encontraron diferencias entre las cantidades registradas y las disponibles en el 40% de las farmacias relevadas.
Con la reducción de la cobertura nacional, conocer el abastecimiento actual de los centros porteños y la cantidad de pacientes que dependen de esos tratamientos se vuelve especialmente importante.
¿La Ciudad comprará los medicamentos que deja de entregar Nación?
Uno de los principales interrogantes es si el Ministerio de Salud porteño asumirá la compra de los medicamentos que quedaron fuera del Programa Remediar.
Para garantizar la continuidad de los tratamientos, el Gobierno de la Ciudad debería definir qué medicamentos adquirirá con recursos propios, qué cantidades necesitará y cuánto costará sostener la provisión durante 2027.
También está en discusión cómo se financiarán esas compras, qué partidas presupuestarias se utilizarán y qué mecanismos de adquisición se pondrán en marcha. Otro punto relevante es qué alternativas se ofrecerán para los medicamentos que no sean comprados directamente por el Ministerio de Salud.
La cuestión no es menor: si no se reemplaza la provisión nacional en su totalidad, será necesario determinar cuáles son los tratamientos que podrían quedar sin cobertura gratuita.
Un pedido de informes para conocer la respuesta del Gobierno porteño
En este contexto, el legislador Matías Barroetaveña presentó un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo informe qué medidas adoptará frente a los cambios del Programa Remediar.
La iniciativa solicita conocer cuántos medicamentos, tratamientos y botiquines recibieron los establecimientos de salud porteños durante 2024, 2025 y lo transcurrido de 2026. También pide identificar los medicamentos excluidos, los centros afectados y la cantidad de pacientes que reciben esos tratamientos.
Además, reclama precisiones sobre los posibles faltantes registrados durante 2026, las gestiones realizadas ante el Ministerio de Salud de la Nación y los recursos que la Ciudad prevé destinar para garantizar la provisión durante 2027.
El proyecto establece un plazo de 30 días para que el Ejecutivo responda una vez recibida la solicitud.
La discusión de fondo, sin embargo, excede el intercambio legislativo: cómo garantizar que la reducción de un programa nacional de medicamentos no termine trasladando el costo de los tratamientos a los pacientes ni interrumpiendo la atención en los centros de salud de la Ciudad.















