|

“Un lugar hermoso para estar”

Esa es la frase más común entre quiene visitan el Centro Cultural El Deseo. Conversamos con Fabián, uno de los fundadores de una espacio ubicado a media cuadra de la Plaza Velazco Ibarra.

IMG_1452Esa es la frase más común entre quienes visitan el Centro Cultural El Deseo. Conversamos con Fabián, uno de los fundadores de un espacio artístico ubicado a media cuadra de la Plaza Velazco Ibarra.

Es fácil encontrar el Centro Cultural El Deseo. Quienes caminen por la calle Saavedra, desde Rivadavia en dirección a la plaza Velazco Ibarra, observaran, media cuadra antes, un mural montado sobre un garaje clásico de la zona.

Si tocas el timbre te abren la puerta al estacionamiento de una casa. Para llegar al espacio artístico será necesario seguir hasta el fondo y subir unas escaleras. Allí te encontrarás con una sala cuidadosamente trabajada por sus hacedores y, al fondo, el recibidor donde los espectadores aguardan por el ingreso a la función.

El recibidor es un ambiente cálido como el living de tu casa. Su decoración es una fuente que te llenara de ideas para hacer lo mismo en tu propia casa. Es “un lugar hermoso para estar”, como lo definen sus visitante.

“Mi mujer y yo somos teatreros. Siempre estamos en movimiento, hacemos obras de otros y nuestras. Empezamos a buscar algún espacio, un garaje o algo así para poder ensayar y no tener que andar dependiendo de los horarios de otros. Apareció este espacio en internet y dijimos ‘vamos a ver qué onda’”, cuenta Fabian, uno de los fundadores del Centro Cultural.

Fabian y su compañera no viven del espacio que crearon, su pasión por el teatro, el clown y el arte los llevo a dedicar su tiempo extra laboral y a poner sus fondos para construirlo, “hipotecamos casa, nos quedamos en cero absoluto y nos tiramos a comprar”.

“Hace cinco años que trabajamos a full. Esto era un lugar pelado, salíamos con mi mujer a las 18 hs. y nos quedábamos hasta las 23 hs. Así fueron los primeros tres meses hasta que lo pusimos en condiciones y estrenamos una obra con un grupo de amigos. Desde entonces nos volvimos medio ermitaños de hacer todo lo que queremos acá”, relata Fabian.

En el Centro Cultural El Deseo se pueden tomar clases de teatro y entrenamiento para payasos de hospital. Para los hacedores de este espacio la idea “es que esto sea una casa y siempre trabajamos desde un lugar amoroso. Aprendimos actuación con distintos profesores donde no la pasábamos tan bien y nosotros creemos que se puede aprender sin necesidad de pasarla mal”.

Para culminar Fabian deja una mensaje a los vecinos, “¡vengan a divertirse y a tratar de pasarla bien! El teatro no es un lugar donde no se entiende nada, a veces oscuro u oprimido. Hay de todo. De último llamen a los teatros para saber cómo es la obra”.