|

A un día del juicio por la Tragedia de Once

El padre de uno de los 51 muertos que dejó el accidente ferroviario de la estación de Once del 22 de febrero de 2012, Paolo Menghini, se mostró confiado con el proceso judicial que inicia mañana: “No dudamos que el Juicio Oral terminará condenando a los responsables, que será largo pero confiamos que lo que dijimos desde el primer día se va a cumplir”.

“Siempre hemos estado muy atentos al desarrollo de la causa, muchas veces con silencio y con diferencias, pero siempre lo acompañamos. Creemos que la instrucción estuvo bien hecha y que los informes preliminares al inicio del juicio, las pericias y los 300 testigos van a declarar, van a dar un marco muy importante como para que los jueces tengan un cúmulo de pruebas muy importante para entender no sólo lo que pasó el aquel día, sino para analizar el contexto que generó. La Tragedia empezó muchos años antes y ese es el entramado que hay que aclarar para que finalmente se esclarezca lo que pasó”, comentó el familiar en una entrevista realizada por la radio Frecuencia Zero.

“Termina una etapa de mucho trabajo para que se visibilice lo que pasó en Once y para que el devenir cotidiano de una sociedad dinámica como la nuestra no sepulte todavía más a la memoria de los fallecidos”, anunció Menghini, quien también dijo que ahora que comienza la nueva situación, su intención es “ir tras la búsqueda de la relación entre el Estado y la empresa TBA”.

“Desde el primer momento los abogados defensores de los procesados han intentado hacer recaer la responsabilidad en el maquinista del tren chapa 16 Marcos Córdoba, a quien han catalogado desde enfermo neurológico, a trasnochador, borracho e incapaz. Han intentado todo el tiempo hacer girar la mirada social sobre el motorman, pero no lo han podido hacer porque la gente no es tonta”, aseguró el entrevistado en el programa Contragolpe.

“Nos resulta muy extraño que un abogado querellante tenga determinadas declaraciones y presentaciones en el sentido de acusar a Córdoba. Pero bueno, cada uno responde a sus representados y cada uno sabe lo que tiene que hacer y decir”, explicó el referente. “Hay cuatro cabezas de querellas y debajo de ellas se encolumnan un sinnúmero de abogados; una de esas es la que va contra el trabajador, pero las otras van detrás de la empresa y los funcionarios”, agregó.

“Está muy claro que cuando un Gobierno tiene diez años para invertir, para cuidar de que los empresarios no roben, para caerles con el máximo de las penas cuando cometen errores que terminan en la inseguridad del pasajero de manera cotidiana y sin embargo no hacen nada para evitar los accidentes, obviamente están evadiendo su responsabilidad social que es indisimulable e intransferible, la del funcionario público respecto al empresario. Esto no sólo no sucedió, sino que terminaron siendo socios en un entramado de corrupción en el que se llevaron tres mil millones de pesos en subsidios y que generó la Tragedia”, denunció el padre de Lucas Menghini Rey, el último de los muertos en aparecer en la formación, días después de lo ocurrido.

“Estamos absolutamente convencidos de que va a haber justicia porque si lo que nosotros decimos no alcanza, está comprobado en las pericias contables y técnicas su responsabilidad”, concluyó Menghini.