El Ministerio de Educación de la Ciudad anunció que no se ofrecerán vacantes nuevas, habrá reducción de la matrícula y varios docentes pasaran a disponibilidad.
Padres y docentes del establecimiento afirmaron en su cuenta de Facebook que “la comunidad de la Escuela Infantil que funciona en el Hospital Ramos Mejía sufrió un nuevo golpe con la noticia de que el Jardín no ofrecerá ni una sola nueva vacante a las más de 1.600 familias que la solicitaron (solo en ese Jardín). Esto significa un recorte en la cantidad de alumnos y alumnas que derivará en el pase a disponibilidad de varias maestras”.
Este hecho se suma al cierre de la sala de bebés de 45 días a un año (Lactario), anunciado en octubre por el Ministerio de Educación de la Ciudad.
Todos los años se liberan nuevas vacantes en las escuelas infantiles debido a que en las salas de edades superiores los cupos son mayores. En la sala de bebes del Jardín del Hospital Ramos Mejía hay 45 cupos, mientras que en la sala de 1 año hay 55. Esas 10 vacantes de diferencia se ofrecen todos los años a las miles de familias que las solicitan. Lo mismo ocurre en el traspaso de sala de 2 a la de 3. “Sin embargo, por decisión de la ministra de Educación Soledad Acuña, el Jardín en cuestión no ofrecerá esas vacantes”, afirmaron los padres y docentes.
En sala de 1 (y en las siguientes) habrá menos alumnos que este año. La consecuencia de esta decisión es “el despilfarro de espacios dedicados a la educación” y “el pase a disponibilidad de más docentes”. En total se perderán 76 vacantes para 2019.
“Esta injustificable e inconfesable decisión, se contrapone a la promesa de campaña del Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, de abrir nuevos jardines y solucionar progresivamente el problemas de la falta de vacantes”, sostuvieron desde la comunidad educativa.
Autoridades del Jardín, sindicatos docentes y familias solicitaron explicaciones al Ministerio de Educación. Hasta el momento no hubo respuestas. “La comunidad educativa del jardín se encuentra movilizada y seguirá denunciando el desmantelamiento”, destacaron.
La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires afirma que el Gobierno porteño debe garantizar la educación de los niños desde los 45 días. Un derecho que cada vez está más lejos de dar garantías.














