|

DENUNCIAN QUE EL GOBIERNO PORTEÑO PROTEGIÓ A IRON MOUNTAIN

El inspector de Trabajo Edgardo Castro afirma que el Gobierno tenía contratos con la empresa y la protegía para que no se realicen clausuras. También denuncia que no se cumplían las normas de seguridad.

“Trabajo en el Gobierno de la Ciudad desde 2005 y en 2008 pedí la clausura de Iron Mountain pero trás un año la levantaron”. Las palabras de Edgardo salen con bronca y resignación. Es que la denuncia de complicidad y falta de control del gobierno porteño hacia distintas empresas no es novedad. La novedad es que, en el caso de Iron Mountain, el incendio del galpón costó la vida de doce bomberos.

De ahi la bronca. “La estructura de Iron Mountain debería haber durado tres horas y no duró ni cinco minutos”. Por lo visto, había mucho para ocultar. Por eso, denuncia el inspector de trabajo del gobierno porteño, el incendio del galpón en Barracas “es peor que Cromañón, porque hubo una intencionalidad perversa y nefasta para ocultar los negocios de los funcionarios. Y lo deja bien en claro:”El ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires Francisco Cabrera trabajó en el Banco HSBC”. También denuncia que el caso Iron Mountain fue el disparador de otras situaciones similares donde se daría una presunta protección del gobierno porteño para evitar cierres y clausuras. Y apunto a los casos como el de Laboratorios Beta y la empresa Ramón Chozas. “El Gobierno de la Ciudad hace contrataciones ‘a la que te criaste'” graficó, en declaraciones radio Frecuencia Zero.
Ahora, hará la presentación ante la Justicia ya que posee pruebas de esta complicidad (“Tengo videos de charlas con funcionarios porteños en los que admiten una protección hacia Iron Mountain para que no se realizaran controles sobre la empresa, y clausuras”) y denuncia amenazas: “Trabajo gracias a un resolución judicial. Si no, me hubieran despedido”.
A la par de su denuncia, esta semana se conoció que la Unidad de Información Financiera presentará documentos ante la Justicia que buscarán sustentar la hipótesis de que detrás del incendio del depósito de Iron Mountain hubo un acuerdo entre la firma y sus clientes para eliminar pruebas.
Por lo visto, a un año del incendio, hay voces y pruebas que se resisten a extinguirse.