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El lado B de la Noche

08-11-2012

En plena Noche de los Museos, sus trabajadores realizarán una caravana denunciando el abandono que sufre el patrimonio público.
Este sábado la Ciudad de Buenos Aires vivirá uno de sus eventos más concurridos y disfrutados: la Noche de los Museos. De 20 a 03 de la madrugada, 184 museos y espacios culturales abrirán sus puertas para que miles de porteños descubran el patrimonio cultural de la Ciudad de una manera distinta.
Sin embargo, esta novena edición no será igual a las anteriores. Por primera vez, los trabajadores de los museos dependientes de la Ciudad aprovecharan el evento para difundir y visibilizar el real estado de los museos y la situación que están atravesando sus trabajadores a través de una Caravana por los museos en defensa de lo público.
“Nosotros calculamos que va a haber mucha gente y siempre trabajamos en La Noche con muchas ganas pero lo que viene sucediendo es que todos los organismos que participan en “La Noche…” cobran las horas extras trabajadas un año después. Hoy nos acaban de depositar las horas extras adeudadas en 2011 gracias a la difusión que le dimos a la caravana” denuncia María Marta Notarí, delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado en el Museo del Cine. “Pero la caravana tiene mucho más que este reclamo, porque vemos como se deteriora el patrimonio público”.
En efecto, parte de los reclamos y denuncias presentados por los trabajadores incluyen los graves problemas edilicios que afectan a los museos, como caída de techos, depósitos inundados, baños clausurados, paredes electrificadas, tableros de luz colapsados, goteras. Por ejemplo en el Museo del Cine, uno de los más afectados, denuncian que hace años se viene reclamando una sede propia, un edificio propio donde puedan funcionar todas las áreas del museo (salas de exposición, reservas técnicas, atención a usuarios, laboratorios) y lejos de acercarse a eso, el Gobierno de la Ciudad fracciona una y otra vez esa institución y su patrimonio, poniéndolo en riesgo. “La nueva propuesta que tienen las autoridades es trasladar la Reserva Técnica de Colecciones y sus áreas relacionadas a un depósito en La Boca, calle M. Brin al 600. La sede definitiva del Museo en la calle Caffarena 49, se convertiría en una sala de exposición del 1% del patrimonio, aislada del resto de las colecciones. El resto del edificio ubicado al lado de la Usina de las Artes, sería donado a la Fundación Espigas, una institución privada” comenta Notari.
También denuncian que el personal técnico está en condiciones de precarización, con contratos que van de los $1600 a $2600, falta de carrera profesional, violencia laboral y del medio ambiente de trabajo.
Estas y otras cosas serán las que darán a conocer los trabajadores este sábado, cosas que no se verán en La Noche de los Museos porque, como dice María Marta, “solo les van a mostrar la parte más linda, pero esta es la cara oculta”.