En un contexto de ajuste y crisis en el sistema de salud pública, la licenciada Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan, conversó con Abran Paso para exponer la situación crítica que atraviesan los trabajadores del sector en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional.
«Estamos viendo una continuidad de luchas sectoriales que responden al vaciamiento del sistema público de salud. La lógica de este gobierno es considerar la salud como un gasto a recortar, lo que ya está teniendo consecuencias graves», denunció Lezana.
La crisis afecta a hospitales clave como el Posadas, el Sommer y el Hospital Nacional de Salud Mental Bonaparte, donde ya se han registrado despidos e intentos de cierre. En paralelo, se han reducido los salarios históricamente sostenidos por los profesionales del Garrahan, quienes trabajan jornadas extendidas con dedicación casi exclusiva para mantener la calidad de la atención.
A esto se suma la lucha del sector de enfermería en la Ciudad de Buenos Aires por su inclusión en la Ley 6035, cuya exclusión implica una inequidad que perjudica el reconocimiento de su labor en el sistema de salud. También se ha denunciado la baja de programas de prevención de enfermedades infecciosas como el VIH, la hepatitis, la tuberculosis y la sífilis, lo que representa un retroceso en la salud pública nacional.
Ante este panorama, más de 65 organizaciones del campo de la salud, que incluyen representaciones sindicales, organizaciones de pacientes y asociaciones científicas, están articulando una respuesta conjunta. «Nos damos cuenta de que el ataque es brutal y que va a costar muchas vidas. No podemos dejarlo pasar. Necesitamos unificar las luchas y declarar una emergencia sanitaria, un SOS de la salud pública que nos lleve a una gran marcha federal», afirmó Lezana.
El reclamo también está dirigido a las centrales sindicales como la CGT y la CTA, a quienes se les exige una mayor acción para enfrentar la situación. «Hace mucho tiempo que deberían haber cortado la tregua con el gobierno y unificado los reclamos con una huelga general», señaló la referente del Garrahan. Según denunció, el vaciamiento del hospital se está dando de manera silenciosa, con la no reposición de los profesionales que renuncian debido a los bajos salarios.
La crisis económica también impacta en la formación de los profesionales de la salud. «Muchos no pueden costear posgrados ni especializaciones, lo que agrava la situación del sistema en el mediano y largo plazo», explicó Lezana. Además, alertó sobre las condiciones laborales de los enfermeros y médicos, quienes deben recurrir a pluriempleo y guardias extras para llegar a fin de mes.
Frente a este panorama, el sector sanitario se encuentra en estado de alerta y movilización. La convocatoria a una marcha federal busca visibilizar la crisis y exigir respuestas concretas para garantizar el derecho a la salud de la población. «Es urgente que se tome conciencia de lo que está en juego: la salud no es un gasto, es un derecho fundamental que el Estado debe garantizar», concluyó Lezana.














