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GratiPlantas Once: de la virtualidad al encuentro comunitario y verde en la Plaza Manzana 66

Este sábado se realizó una reunión convocada por redes sociales para regalar e intercambiar plantas y gajos. Asistieron decenas de vecinos y la idea es realizarlo una vez por mes en el espacio público de Belgrano y Jujuy. Por Juan Manuel Castro

Una planta olvidada en algún rincón oscuro y lleno de polvo de una casa puede convertirse en la nueva atracción de otro hogar, con todos los mimos de la bienvenida. Con la idea de circular saberes y naturaleza de vecino a vecino, este sábado por la tarde se celebró el encuentro GratiPlantas Once en la Plaza Manzana 66 del barrio de Balvanera (Belgrano y Jujuy). Luego de coordinar y hablar largo y tendido en redes sociales, decenas de personas dieron el salto a la presencialidad para concretar esta jornada de suelta e intercambio de plantas y gajos. También se sortearon macetas caseras y se vivió un momento agradable en comunidad.

“A veces uno tiene plantas en exceso y en lugar de tirarlas a la basura, uno se las puede dar a un vecino. Hay mucha gente que no le gusta comprar plantas y prefiere buscarlas en grupos o ferias de intercambio”, cuenta a Abran Paso Marina Martínez, la vecina que creó e impulsa GratiPlantas Once (https://www.facebook.com/groups/282612500514444), el grupo de Facebook que en sus primeras semanas sumó más de 150 miembros y cuenta con un intercambio fluido. 

“Hay muchos grupos de suelta e intercambio, pero no veía uno para esta zona en particular, así que me pareció interesante tener uno en Balvanera. La idea es juntarnos una vez al mes, el fin de semana, para regalar plantas, hacer sorteos, tener una consigna para hacerlo más divertido”, detalla. 

La interacción primero ocurre en la virtualidad. Cuando se sabe que próximamente habrá una reunión en la Manzana 66, los vecinos cuentan qué plantas tienen para regalar o intercambiar. También cuáles están buscando. Ahí comienza un ida y vuelta que se concreta el día del encuentro presencial. 

Con todo esto charlado de antemano, las vecinas se reunieron este sábado pasadas las 16 hs a metros de la feria de artesanos y emprendedores que se desarrolla sobre la avenida Belgrano. Cada una llegaba con cajones o bolsas llenas de plantas y gajos. Las colocaron en pequeñas macetas o las envolvieron en papel de diario. 

Para hacer las cosas más fáciles, los y las asistentes habían acordado llevar de forma visible un cartel con el nombre o alias usado en redes sociales. Algunas escribían el nombre del destinatario al dorso de las macetas o llevaban una pequeña lista para recordar todas las entregas.

A la espera de más vecinos, Laudra, quien vive a seis cuadras de la Manzana 66, contó a Abran Paso que su amor por las plantas nació durante el aislamiento social por la pandemia. “Antes se me morían, luego llegó un momento en que eso no pasó más y ahora cuidar las plantas es mi terapia, mi momento de disfrutar. Regalarlas, incluso hablarles, es un momento muy agradable”, detalla.  

Tal como había señalado Mariana, destaca el hecho de poder asistir a eventos de este tipo cerca de su casa. No es algo exclusivo de la gente de Once. Por caso, Clarita y su pareja viven en Recoleta y, más allá de la distancia, venir a la Manzana 66 les resulta más cómodo que otras tantas ferias de este tipo.

“Participo mucho en este tipo de grupos y antes no había uno cerca de donde vivimos. Es lindo poder compartir el gusto por las plantas, cambiar ideas y experiencia. No es solo traer o llevarte una maceta, sino ampliar tus conocimientos y vivir un momento lindo con gente que está en la misma que vos”, añade Clarita. 

Cuando el número de asistentes fue más que contundente, se movilizaron por los caminos internos de la plaza hacia el sector que da a la esquina de Jujuy y Moreno. 

En medio de los arbustos y vegetación que recibían la visita de movedizas mariposas anaranjadas y el canto de los pájaros que dejaba en segundo plano el bocinazo del tráfico porteño, las vecinas acomodaron las plantas sobre uno de los bancos de cemento y comenzaron la charla de intercambio.

De ahí en adelante, lo que se vivió fue un cálido momento de reunión barrial, unidos por la jardinería y las plantas hogareñas. Desconocidos y no tanto, hombro a hombro por un tema de pasión común.

Durante ese momento, Abran Paso habló con “Liliana de Balvanera”, según el cartel que llevaba fijado a su blusa, quien celebró sobre esta medida: “Hace muchos años estoy con el tema de GratiPlantas, como hace ocho años en Villa Luro. Luego se abrió a intercambios e incluso ventas, que esto último no me gustaba mucho. Por suerte esta propuesta en Once retoma la idea de lo gratuito y la circulación”. 

“Este tipo de eventos son una linda actividad y paseo. A quienes nos gustan las plantas nos sirve para ampliar nuestros conocimientos, es una forma didáctica de aprender y enseñar entre vecinos. Es algo positivo que hace bien a la cabeza y la salud de las personas”, añade.

Mucha de la gente que estuvo paseando por la Manzana 66 esa tarde no estaba al tanto de la existencia de GratiPlantas Once y al comienzo miraba desde lejos con desconfianza. Algunos pensaban que era una feria más donde había que pagar. Pasado el rato de duda, hubo quienes se sumaron a recorrer entre cajones y macetas y a charlar sobre naturaleza hogareña. 

Así, entre nuevos y conocidos de redes, se disfrutó de la jornada hasta el atardecer. El broche de oro se dio al día siguiente, una vez más en la virtualidad. Las vecinas compartieron fotos de sus nuevas plantas y gajos, agradeciendo y comentando lo lindo de la experiencia. 

“Gracias a todas las chicas por brindar su bondad y amor en cada plantita que traje a casa para crear nuevo espacio verde. Gracias, gracias”, fue uno de los tantos mensajes festivos.

“Estoy re contenta por lo del sábado. Pensé que iban a venir 10 personas nada más. No lo puedo creer, vino mucha gente y le puso muchas ganas para que las cosas salieran bien. Esto te da fuerzas para seguir organizando y ver que hay un interés grande y concreto por tener este tipo de actividades en el barrio de Balvanera y alrededores”, concluye Mariana.