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Imprenta Chilavert: vivitos y editando

La Cooperativa Chilavert Artes Gráficas cumple 10 años de autogestión obrera y celebra a lo grande: “para nosotros es un orgullo poder decir diez años después que estamos acá”.

 

La Cooperativa Chilavert Artes Gráficas cumple 10 años de autogestión y celebra a lo grande
“Para nosotros es un orgullo poder decir diez años después que estamos acá” comenta exultante Ernesto González, integrante de la cooperativa, y arriesga: “si los trabajadores no nos hubiésemos organizado, esto estaría vaciado y habría una cancha de paddle o un estacionamiento”. Por suerte, en Chilavert 1136, pleno corazón del barrio de Pompeya, las maquinas siguen imprimiendo libros, revistas, catálogos y afiches con una refinada calidad. Y no fue por casualidad sino porque, en plena crisis ocho trabajadores se negaron a que Gaglianone, jefe y dueño de la empresa, intentara cerrarla y vaciarla luego de haberse declarado en bancarrota. Y pusieron el cuerpo. Siete meses durmieron ahí, en vigilia permanente, organizando guardias nocturnas, ocupando la imprenta, sin luz, agua, teléfono, ni gas. Así impidieron el desalojo ordenado por el juez. Y comienzan a lograr triunfos: el 17 de octubre de 2002 la Legislatura aprueba la tenencia temporaria por 2 años dela empresa por sus trabajadores y el 25 de noviembre de 2004, cuando se vence el plazo, luego de mucha lucha, la Legislatura aprueba la tenencia definitiva.

Cuando le consultamos a Ernesto si volvieron a ver a Gaglianone luego de todo el proceso de expropiación, se ríe.“Sí, el patrón volvió a traer un trabajo, pero era otra situación, venía como cliente” comenta con una sonrisa. “Lo único que le pedimos es que pague por adelantado porque ya nos había embromado una vez. Y no volvió”.

Una fábrica abierta al barrio
Apenas obtenida la tenencia temporaria, los trabajadores entendieron que si ese triunfo había sido obtenido gracias al apoyo de la gente, éste vinculo no se debía romper. Por eso ya en diciembre de 2003inauguran el Centro Cultural Chilavert Recupera, brindando talleres, cursos y espectáculos abiertos a la comunidad. Con esa misma lógica de abrir la fábrica al barrio, inauguran en octubre de 2006 el centro de documentación de empresas recuperadas del país, que depende del programa “facultad abierta” que pertenece a la extensión universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Y un año más tarde se inaugura el bachillerato popular para jóvenes y adultos con orientación en cooperativismo en donde, como plantean en su página web “pensamos la escuela como una organización social y donde concebimos el trabajo y la educación como un proyecto social colectivo”.

Una imprenta con futuro
“En el 2002 quedamos ocho empleados y hoy somos trece compañeros. Somos pocos, pero acá estamos” plantea con firmeza. Y se emociona al recordar el merecido festejo, porque parte de ese caudal de actividades que se desarrollan diariamente en la fábrica, como los cursos de fotografía, tango, expresión corporal, se hicieron presentes este último viernes en el festejo, de la mano del grupo Fulgor Lechiguana y de la banda de sikuris de Chilavert,de la intervención de Tangueros y del Grupo de teatro comunitario de Pompeya. Porque como plantean los trabajadores, Chilavert es un espacio en el que la cultura y el trabajo se unen.