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LA LEGISLATURA A LA TIERRA

De la vereda del ex predio ocupado a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Vecinos con todas las ideas llegaron a la legislatura y contaron durante horas la realidad que viven por estas horas en la sur porteño.

De la vereda del ex predio ocupado a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Vecinos con todas las ideas llegaron a la Legislatura y contaron durante horas la realidad que viven por estas horas en la sur porteño.

 

Todavía resuenan los llantos y la bronca. El impacto de la tierra arrasada comienza a mostrar solo algunas de las secuelas que dejara en los cuerpos y los sentimientos de miles seres humanos, mucho de ellos niños. Los que están mal, pero no tanto como para comprender a quienes se lanzan con un pedazo de chapa a un terreno junto a sus críos, recibieron un baldazo de respeto, una catarata de aplausos por parte de las personas que ellos enfrentan. Los vecinos del predio contiguo a la villa 20 respondieron de manera seria y argumentada cada una de las acusaciones que les hicieron otros vecinos de la Comuna 8, funcionarios porteños y nacionales y medios de comunicación.

El lunes desde temprano ocuparon los espacios del Salón San Martín de la Legislatura, la reunión de la Comisión de Vivienda comenzó media hora más tarde. Cuando Javier Gentilini, presidente de la Comisión saludó a los presentes había una lista que alcanzaba las treinta persona para hacer uso del derecho que les confiere la ley para hablar media hora antes de cada reunión. El tiempo establecido se extendió a tres horas. Diputados porteños del PRO, UNEN, FRENTE DE IZQUIERDA, MST y FRENTE PARA LA VITORIA escucharon las crueldades que puede vivir un ser.

“Soy vecina de la Villa 20 y del predio desalojado” afirmó Grecia Guzmán con sus veinte años para presentarse. “Por ser pobres, por no tener vivienda y por intentar mejorar nuestras condiciones de vida nos estigmatizan, nos quieren tratar de delincuentes y nosotros somos personas dignas que trabajamos y que estudiamos”,  en el trascurso de su relato su voz comenzó a entrecortarse, “inseguridad en la zona hay hace años, nada de esto hubiese ocurrido si se cumplía con la ley 1770 y con las ordenanzas anteriores” agregó con la respiración agitada y sus ojos inundados de lágrimas.

Más tarde llegó la palabra de los que rechazan esto, “Yo estoy de acuerdo con el reclamo que hacen y también necesito una vivienda, pero usurpar un terreno que es de todos no me parece que sea la forma” destacó Ignacio Grosso, ante la mirada paciente y silenciosa de los vecinos alojados en veredas.

“Se hizo totalmente insegura la zona, no se puede salir” agregó Jonathan Olivera, vecino del barrio

“Arrazaron con todo, no nos dejaron sacar ni los lápices para que los chicos puedan ir al colegio, el daño psicológico que sufrieron ellos será irreparable. A mi hija discapacitada la tiraron, ¿Por qué nosotros tenemos que soportar esto?” Comentó Albertina Merina, delegada del barrio desalojado

La Fundación Techo llegó para apoyar a los vecinos desalojados y ofrecer una solución provisoria. Se trata de implementación de pequeños refugios que permitan dar cobijo a las familias. Solo requieren la designación de un terreno por parte de las autoridades.

“Nos quieren mandar a San Justo, pero nuestros niños van al colegio por esta zona, no nos pueden impedir nuestro derecho de vivir en la Capital Federal. En los paradores nos maltratan, nos discriminan, las condiciones son terribles”

“Con la participación de los vecinos elaboramos el proyecto de urbanización” destacó Beatriz Pedro, Profesora de la Facultad de Arquitectura y Diseño. Luego hizo una descripción de los detalles de la planificación sobre la base de la experiencia y los planteos de los habitantes de la zona. “Quiero decirle que la solución a la inseguridad es la urbanización, si por cada delito que hay vamos demoler la manzana donde se cometió eso es un disparate” declaró y la sala estalló en aplausos.

“El estudio de impacto ambiental que hizo el Gobierno de la Ciudad con una empresa privada se podría haber hecho, de manera gratuita en la Facultad de Ciencias Exactas y en la Facultad de Agronomía, solo había que pedirlo” contó Giselle Ferreyroa, Bióloga en investigadora del CONICET. “Nosotros hicimos un relevamiento en treinta puntos del predio y comprobamos que los niveles de contaminación permiten llevar adelante un saneamiento rotativo sin necesidad de desalojar” agregó y se puso a disposición de todos los presentes.

El único proyecto de urbanización que estaba en tratamiento no obtuvo dictamen, se elaboró un pedido de informe que fue aprobado por la legislatura en la sesión del jueves pasado.