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La lluvia suspendió el debut del paseo ferial de Plaza Miserere

Es fruto de un acuerdo de autoridades porteñas y vendedores ambulantes. Se posterga para la primera semana de diciembre. El debate de fondo es si esta iniciativa garantiza el trabajo digno y la liberación del espacio público.

Es fruto de un acuerdo de autoridades porteñas y vendedores ambulantes. Se posterga para la primera semana de diciembre. El debate de fondo es si esta iniciativa garantiza el trabajo digno y la liberación del espacio público.

Este sábado 28 de noviembre estaba acordado el inicio de un paseo ferial en Plaza Miserere (Rivadavia y Pueyrredón), con la presencia de manteros y vendedores ambulantes, a fin de garantizar su fuente laboral y retirarlos de la vía pública de las avenidas y calles de Once. Sin embargo a último momento autoridades del Gobierno porteño la suspendieron por motivos climáticos, ligados a las fuertes lluvias que cayeron durante toda la jornada. 

Fuentes del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmaron a este portal que el motivo de la suspensión obedeció a razones climáticas. 

La entidad Vendedores Ambulantes Independientes de Once (VAIO) ratificó la versión ante este medio: “Se suspendió por tiempo climático para la primera semana de diciembre. Por el momento estamos los sábados. Estamos viendo la posibilidad de hacerlo cada dos o tres días a la semana”. 

El acuerdo de montar esta feria en la Plaza Once se concretó luego de varias reuniones mantenidas este mes entre la Junta Comunal 3 (Balvanera y San Cristóbal), representantes de la Defensoría del Pueblo de la CABA, la Cámara de Comerciantes Mayoristas e Industriales (Cadmira), vecinos, comerciantes, organizaciones de la economía popular y vendedores ambulantes (representantes de Vendedores Ambulantes Independientes de Once y de manteros senegaleses). 

Todas estas personas involucradas armaron una Mesa de Trabajo que, reunida en la Sede Comunal 3 del centro comercial Spinetto, consensuaron “la realización de la Feria del 28 de noviembre en Plaza Miserere”, según expone un documento que entregaron al Ministerio Espacio Público e Higiene Urbana del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Las entidades, trabajadores y vecinos exponen en dicho documento: “Entendemos que llevar a cabo esta actividad es una medida transitoria pero de suma importancia para encontrar una solución definitiva a los hechos de violencia e injusticia que se presentan a diario en nuestro barrio”. Asimismo se comprometen a hacer la feria respetando “las medidas de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio dispuesto por el Gobierno de la CABA”.

Un día antes de la realización de la feria hubo un operativo de la Policía de la Ciudad en las calles de Once. Hubo forcejeos entre uniformados y vendedores ambulantes. Además, una persona terminó detenida. 

En VAIO divulgaron en sus redes sociales videos del momento de los incidentes y sumaron este comunicado: “Represión, robo y hostigamiento Al trabajador ambulante Basta de abusos basta de violencia!!! Trabajamos para subsistir no perjudicamos a nadie no molestamos a nadie somos agredidos, robados, violentados, extorsionados”.

Horas después de ese incidente, en la noche del viernes, empezó a circular la versión sobre la suspensión de la feria en Plaza Miserere. Todo hizo pensar que fue una represalia del Gobierno porteño. Sin embargo, las fuentes oficiales lo desmienten y lo atribuyen a lo climático, garantizando nuevas ediciones de la feria.  

En las redes de VAIO decían que este mismo sábado, en el marco de la feria, también se iba a hacer la novena edición del Festival por el Derecho al Trabajo Contra la Xenofobia y el Racismo, que se hace en repudio a las detenciones e incautaciones de mercadería.

La historia de los manteros en el espacio público de Once es antiquísima e incluyó carpas las 24 horas en torno a la cabecera ferroviaria del tren Sarmiento, la Recova y los frentes de negocios. Sumaba la venta de todo tipo de productos, desde alimentos (sin rigores bromatológicos) hasta prendas de marcas adulteradas, artesanías o calzado. El parte aguas ocurrió en el verano de 2017 con un gran desalojo de la entonces flamante Policía de la Ciudad. 

El regreso de los manteros a las calles fue intermitente, pero constante. Iniciado el aislamiento social estricto, las calles de Once se vaciaron, pero solo por un tiempo. Como es su único medio de subsistencia e impedidos de acceder a apoyos estatales por distintos motivos de documentación, los manteros optaron por volver progresivamente a las calles. En tiempos de DISPO, la presencia es concreta, más de un centenar de mantas por vereda. 

De hecho, en estos meses se han hecho varios operativos de la Policía de la Ciudad que han terminado con incidentes y represión, aparte de una gran cantidad de detenidos. Lo mismo ha ocurrido en este tiempo en la avenida Avellaneda, en Flores. 

La implementación de esta feria en Plaza Miserere como alternativa coincide con el regreso de las ferias de artesanos y manualistas habilitadas por la Ley N° 4.121. Son una treintena de paseos que significan el ingreso familiar de más de 4.000 familias. Hay en Plaza Francia (Alvear), Parque Centenario, Plaza Flores, Parque Saavedra, entre otros.

Desde el 7 de noviembre, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, mediante su Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, habilitó la instalación de estos paseos con un protocolo sanitario. Se suma al desarrollo de otras actividades como las Ferias Itinerantes de Abastecimiento Barrial o las ferias BA Market o Sabe la Tierra.