Durante la audiencia, Silvia Collin, presidenta de la Junta Comunal 3 (que abarca Balvanera y San Cristóbal), expuso sobre la necesidad de generar una ciudad más equilibrada en términos de accesibilidad y espacios verdes. Collin destacó que la Comuna 3 es una de las que menos espacios verdes tiene en toda la ciudad, con menos de 0.5 metros cuadrados de espacio verde por habitante. En su discurso, enfatizó el mandato constitucional que obliga a Buenos Aires a promover el desarrollo humano y económico, evitando los desequilibrios entre comunas.
“Este Código Urbanístico nos permite debatir instrumentos para reducir las brechas en el territorio de la Ciudad de Buenos Aires”, expresó Collin. La presidenta de la Junta Comunal enfatizó que este trabajo ha sido llevado a cabo en conjunto con el Consejo Consultivo de la comuna, logrando consensos importantes sobre la situación local y sugiriendo mejoras que apuntan a beneficiar a sus habitantes.
Entre las propuestas específicas, Collin sugirió incluir en el artículo 80 un polígono que abarque las calles Córdoba, Callao, Jujuy, Pueyrredón e Independencia. Este área, indicó, podría transformarse en una zona de constructibilidad que permita generar más espacios verdes para los vecinos. Además, pidió que el artículo 77 declare al barrio de Once como una “zona de desarrollo prioritario” debido a sus particularidades, como la venta ilegal y la estación de transbordo de la línea Sarmiento, que recibe a más de 600,000 personas al día.
Collin también abordó la problemática de los terrenos baldíos en Balvanera y San Cristóbal, los cuales generan problemas de higiene, seguridad y convivencia. Propuso que la Legislatura impulse convenios con los propietarios para utilizar estos terrenos como espacios verdes de proximidad, mejorando la calidad ambiental y el acceso a áreas de recreación para los vecinos.
La audiencia, que aún continúa, marca un momento clave para discutir el futuro de la Ciudad de Buenos Aires en términos de equidad territorial y ambiental. Según Collin, los legisladores tienen hoy la oportunidad de pensar en una ciudad inclusiva y balanceada para las próximas generaciones, donde el acceso a los derechos y la calidad ambiental sea igual para todos sus habitantes.













